EPN: soluciones a media y tardías

EPN: soluciones a medias y tardías
Luis Pazos

El presidente Enrique Peña Nieto señaló que si se hubiera instrumentado unos años antes la Reforma Energética tendríamos otro México, correcto, pero no dijo que fue su partido, el PRI quien se opuso a esa reforma en el 2008.

La administración del presidente Peña Nieto se ha caracterizado por ser más reactiva que preventiva. En sus tres primeros años no realizaron los ajustes necesarios en Pemex para evitar su quiebra. Fue hasta que se quedaron sin efectivo para pagar sus obligaciones, cuando cambiaron a su director, quien no instrumentó los cambios programados. En SEDESOL sucedió algo parecido, tuvieron que pasar tres años para darse cuenta que se aumentó el gasto en programas contra la pobreza a la vez que se incrementó el número de pobres.

Fueron tres años perdidos, en los que pudieron mejorar la economía, pues el hoyo de ingresos que produjo la baja del petróleo, fenómeno al que muchos culpan de los crecientes desequilibrios macroeconómicos en México, se compensó con los ingresos adicionales generados por el aumento de impuestos; pero en lugar de reducir el gasto, lo que hubiera llevado a un menor endeudamiento y menor déficit, lo aumentaron, como si les sobrara dinero y con la finalidad, no confesada, de contar con recursos para asegurarse el triunfo en las elecciones estatales en 2016, donde tuvieron un gran fracaso.

Los crecientes desequilibrios en las finanzas públicas en los tres primeros años de este gobierno, resultaron en un crecimiento récord de la deuda y del déficit presupuestal, que debilitaron el entorno macroeconómico y contribuyeron a que la volatilidad internacional le pegará más a México en la devaluación de su moneda.

A mediados del 2016 anuncian tardíos recortes del gasto y plantean un superávit primario, es decir sin contabilizar el pago de la deuda, para el 2017, lo que deberían haber hecho desde el 2014.

Postergar cambios y actuar como si el problema fuera “administrar la riqueza” en los tres primeros años de esta administración, es la principal causa de un menor crecimiento y una mayor devaluación, no factores externos.

Esta época de cambios demanda prudencia

En épocas de cambio muchas veces no es fácil ver lo bueno o lo malo pues regularmente el ambiente esta muy oscuro, rodeado de muchas ideas, y lo más complejo es que los tiempos de cambio ponen a prueba nuestro conocimiento, y sobre todo la capacidad de aplicarlo, sin ser presa del pasado ni muy entusiastas con lo que se cree este por venir.

Guatemala vive un año de cambios. No esta en mi memoria un ataque frontal contra la corrupción, contra el status quo; tanto político como empresarial. La eficiencia del Ministerio Público solo se podía ver en artículos de opinión, donde muchos deseaban ver al MP convertirse en una institución capaz de llevar a los malos frente a un juez con suficientes elementos para lograr condenas.  Hoy estas columnas empiezan a ser una realidad, pero no esta claro como reaccionar; los medios, las redes, los ciudadanos se ensañan contra  los acusados, ven en la fiscal Aldána y el Comisionado Velásquez una especie de superhéroes, los acusados buscan defenderse pero no saben exactamente como, pues comúnmente estos casos se arreglaban debajo de la mesa y buscan desprestigiar a sus acusadores. Probablemente en nuestro sistema legal hacen falta leyes y aclarar algunos procesos, pero los cambios son positivos aunque el ambiente a futuro no esta del todo claro.

Dice el refrán, “en río revuelto ganancia de pescadores”. Para complicar la situación de Guatemala siempre hay quienes quieren sacar “ganancias” de la inestabilidad que actualmente vivimos.  Quienes buscan vivir con un gobierno que cumpla funciones básicas, que sea eficiente o por lo menos probo en el manejo de recursos, deben estar pendiente de que el Estado no sea capturado por burócratas, empresarios, políticos, organizaciones sociales o pseudo sociales, e incluso la comunidad internacional.

La justicia hoy, espero nos libre de las garras de mercantilistas y pseudo empresarios, que han visto en el Estado, específicamente en los  burócratas y políticos, el camino fácil a la riqueza, han construido una alianza perversa que les permite alcanzar riquezas a costillas de los contribuyentes, generando altos niveles de corrupción, lo que les ha permitido alejarse de la dinámica sana del mercado, donde la única forma de enriquecerse es sirviendo a los consumidores.  Hoy esa dinámica perversa de servir a los políticos en lugar de a los clientes, esta siendo duramente atacada. Esperamos librarnos de estos buscadores de rentas.

Se debe ser muy prudentes y sagaces para no caer con otros buscadores de rentas que son igual de peligrosos que los anteriores. No podemos salir de la cooptación del estado en manos de mercantilistas para caer en manos de sindicatos, de ONG, de burócratas y otros vividores del presupuesto estatal.

Hoy estamos en una lucha para liberar al estado de toda amenaza de cooptación. Hoy Guatemala busca blindarse de todos los grupos que pueden capturar al estado, y no tenemos que creer que quienes luchan por esta liberación o dicen luchar, son ángeles que buscan solo el bien para el país.  Muchos de ellos tienen sus interés, incluso los súperhéroes Aldana e Iván, tiene tal vez sus agendas ocultas, de las cuales tenemos que estar muy pendientes.

Hay un grupo que se ha atrevido a decir que “el enemigo es la inteligencia”.  Es decir, que hay quienes están en contra de los intelectuales e inteligentes de Guatemala.  El enemigo no es la inteligencia y menos las personas inteligentes, el enemigo son los que quieren vivir a costa del Estado y usan la inteligencia para disfrazar sus despropósitos. Estos inteligentes son de derecha y de izquierda.

Como siempre la lucha debe ser por disfrutar de en un país cada vez más libre, sin privilegios, en el cual podamos exigir a nuestras autoridades porque tenemos derechos, y no tengamos que agachar la cabeza ante burócratas o políticos para pedir permisos por cada actividad pacífica que queremos realizar.

Cristian Álvarez

Director de CADEP

Análisis económico de las decisiones públicas

Los economistas que estudiamos la disciplina que se conoce como Análisis económico de las decisiones publicas, estamos convencidos que todas las personas responden a incentivos, incluso los políticos.

Los jueces, los reguladores, los alcaldes, los presidentes de los equipos de futbol, los futbolistas, el presidente de Guatemala, los sacerdotes, pastores y el mismo Papa Francisco. Todos responden a intereses.

Muchos pueden pensar que esta aseveración pareciera ser obvia y fácilmente comprensible, pero no lo es.

Pocos estarían en desacuerdo con esta aseveración,  todos responden a incentivos, cuando pensamos en compradores y vendedores, en empresarios y clientes, que interactúan en el mercado, pero existe una larga tradición de pensadores que presumen, y asumen que los lideres políticos y los sirvientes públicos, como los burócratas, están por encima de esa verdad. Que ellos actúan pensando en el interés de otros y dejan de lado sus propios intereses.

Cuando utilizamos el análisis económico de las decisiones publicas, comprendemos que los actores políticos actúan siguiendo sus propios intereses, y los debemos analizar como si fueran iguales a usted y a mi. Como actores que tienen el mismo conocimiento y las mismas limitaciones. Con la misma moral  que el resto de la sociedad.

Los gobernantes al igual que usted y yo, actúan buscando su propio interés.

Cristian Álvarez

Director de CADEP

Evolución del PIB per cápita: Corea del Sur y Guatemala (1960-2014)

Para el CADEP es un gusto contar con la participación de Anaís Faure, quien estudió en la UFM y participó en distintas actividades del centro. Hoy se encuentra fuera de Guatemala desarrollando una exitosa carrera, y estará compartiendo alguno de sus conocimientos con nosotros en el Blog.  La idea es acercar las ideas o políticas que han sido exitosas en otros países, y así colaborar con el desarrollo de Centro America, y en especial Guatemala.

En 1960, el PIB per cápita de Guatemala sobrepasaba el de Corea del Sur. Para 2014, el PIB per cápita de Corea era 7 veces mayor al de Guatemala. Actualmente, dicha cifra alcanza los US$36,000 y el país es la onceava economía del mundo.

estadistica de blog anai

Este indicador, aunque insuficiente para medir el nivel de desarrollo de un país, es lo suficientemente ilustrativo para preguntarse qué factores llevaron a resultados tan dispares entre estos dos países.

En el caso de Corea, cabe destacar el rol que jugó el gobierno como un facilitador del desarrollo económico desde la década de los sesenta, creando así las condiciones necesarias para que la iniciativa privada pudiese desarrollar sus actividades en un ambiente económico propicio. A la vez, dos sectores priorizados en la agenda de desarrollo del país desde ese momento fueron la educación y el desarrollo rural.

En el caso de la educación, se priorizó la formación de capital humano a través de reformas al sistema educativo, enriqueciendo así una percepción social de la educación como principal medio de superación personal y social. En el caso del desarrollo rural, el gobierno introdujo un programa de apoyo condicional a las comunidades locales, con base en un mecanismo de competencia a través del cual se generaban incentivos para que las comunidades impulsasen modelos de emprendimiento local. En última instancia, este programa del alcance nacional (conocido como el “Movimiento Nuevo Pueblo” contribuyó de gran manera a reducir la disparidad de ingresos entre las áreas rurales y urbanas entre 1970-1980.

Los factores mencionados aquí, aunque incompletos por sí mismos para explicar la experiencia de este llamado Tigre Asiático, presentan a grandes trazos algunos sectores que pueden ser priorizados en las políticas públicas para fomentar el desarrollo de un país.

Si te interesa explorar sobre el contexto y las políticas públicas que influyeron en el crecimiento económico de Corea, así como explorar materiales relevantes en el contexto de Guatemala y Centroamérica, ¡visita www.kdevelopedia.org!

Anaïs Faure
Encargada del proyecto K-Developedia
Enfoque Guatemala, para el Instituto de Desarrollo de Corea, “KDI”

Análisis del Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado de Guatemala

Es difícil escoger siempre un año base para el análisis de una serie de datos, muchas veces es subjetivo, otras por un evento que marca la historia, y muchas veces por los datos disponibles. En los próximos meses, en CADEP nos disponemos a realizar una serie de artículos que permitan a nuestros amigos comprender mejor el tema del presupuesto, funcionamiento, su razón de ser y las amenazas que representa para la economía y la democracia un mal uso del mismo. Buscaremos analizar desde la época de Arzú y Portillo a la fecha para tener un mejor marco de referencia.

Leer archivo adjunto 

http://www.cadep.ufm.edu/blog/wp-content/uploads/2016/07/Analisis-Presupuesto-2000-2013-.pdf

 

Cristian Álvarez

Director de CADEP

Queremos una nueva generación de líderes

Después de las capturas de políticos, burócratas y empresarios que ha dejado el 2016, espero surja un nuevo liderazgo empresarial que batalle contra los privilegios, que se aleje de las tentaciones de entrar a la política para enriquecerse de forma perversa con la ayuda de burócratas y políticos.

Un grupo de empresarios que tengan la visión de ver que sus empresas crecen si crece Guatemala, que cuando el país crece a todos nos va mejor. Que cumplir la ley es el primer paso para poder exigirle al gobierno mejores leyes. Que su capacidad de generar riqueza la pueden explotar fuera de los privilegios del gobierno, por supuesto toma más tiempo hacer fortuna, pero permite envejecer con la conciencia tranquila y sobre todo, dejar un mejor país a sus hijos.

Por supuesto, también una nueva generación de políticos, más profesionales y probos. Todo guiado por una ciudadanía que comprende la importancia de tener un ente investigador independiente, que tengo como contrapeso un sistema de justicia eficiente y probo, alejado de presiones políticas, que no se deje manipular por la presión mediática y que por supuesto busque una justicia pronta.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas | CADEP
Universidad Francisco Marroquín

Pacto perverso PRI y SNTE

Mexico vive un momento complicado a causa de protestas del sindicato de maestros de una región. Ese moustro fue creado y alimentado por una perversa alianza entre políticos y líderes del magisterio.

En Guatemala también se ha alimentado esa alianza perversa entre líderes sindicales y políticos, como se muestra en el desorden de plazas que hay en el Congreso de la República, los excesos de los sindicatos del Ministerio de Salud, y la alianza entre el Partido Patriota y el dirigente magisterial Joviel Acevedo.

No sigamos alimentando ese moustro, empecemos por limpiar el Congreso de la República y exigir que investiguen los excesos de Joviel y el sindicato del magisterio que encabeza.

En el siguiente artículo del profesor Pazos podemos aprender de lo que vive México para que no nos pase en Guatemala

Luis Pazos

Durante décadas la educación primaria y secundaria en México fue víctima de una negociación perversa entre el partido en el poder y el sindicato de maestros, SNTE: tú, PRI, me das el monopolio del manejo de plazas y de maestros y yo, sindicato, te apoyo en elecciones.

Ese acuerdo no escrito, donde plazas, ubicación, sueldo y ascenso de maestros quedaron en manos del sindicato, se practicó por décadas. Miles de millones de pesos fueron manejados anualmente por los líderes sin dar cuentas a nadie.

Su poder llegó a tal grado que desafiaron a su creador: el PRI, y fundaron su propio partido, que se vendía al mejor postor. En Oaxaca gobernadores priístas se pelearon con el sindicato a nivel nacional y apoyaron a un grupo de maestros radicales de izquierda para que se apoderaran de la sección 22 del sindicato. Así toma fuerza la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que no sólo maneja y manipula miles de millones, como los otros líderes del SNTE, sino financia y recluta a radicales violentos, que al convocar a huelgas y bloqueos por cualquier causa, dejan sin clases a un millón trescientos mil de niños a cada rato.

Ante el deterioro inminente del sistema educativo y la posición beligerante de la CNTE, ya en varios estados, que rompió el pacto de te doy dominio sobre millones y plazas para que me des apoyo en elecciones, el gobierno inicia la recuperación de la educación mediante la Reforma educativa, que retira al sindicato el poder sobre las plazas y miles de millones de pesos. Encarcelan a la líder del SNTE que se oponía a la Reforma, Elba Esther Gordillo, por desvíos millonarios, que durante años perpetró con el beneplácito de las autoridades. Los líderes de la CNTE aumentaron sus protestas ante una reforma educativa que les significa perder el control de plazas y de millonarios recursos. Y ante el arresto de sus líderes por delitos de los que gozaban de impunidad, ponen en acción a sus grupos de radicales, que no son infiltrados sino socios, para estrangular las carreteras de Oaxaca, engendrar provocaciones y una violencia que generó muertos, los que le dan fuerza a sus protestas y a sus principales objetivos: liberar a sus líderes y derogar una reforma que les quita el control de miles de millones.

¡No le tienes que vender al gobierno!

En Guatemala, la economía informal supera el 50 por ciento, y el gasto del gobierno no llega al 12 por ciento de PIB (Producto Interno Bruto).  Esto demuestra que si tú vendes un producto, tu mayor potencial de ventas está fuera del presupuesto del Estado; es decir, las ventas  potencial para los empresarios son 20 veces más grande fuera del gobierno.

Tomando como ejemplo el Ministerio de Salud; este tiene aproximadamente 5 mil millones de quetzales de los 70 mil millones que es el presupuesto (una catorceava parte del presupuesto). En primera instancia, debemos considerar que el presupuesto nacional es menos del 12 % de la producción nacional; por lo que, por una pastilla que compra el gobierno más de 50 se pueden vender fuera del ámbito estatal.  Claramente, tener un cliente que te compre Q 100 millones al año es más apetecible que tener 1,000 clientes que te compren Q 100,000 cada uno. Sin embargo, ver al Estado como tu cliente principal, es una de las principales causas que corrompe tanto a empresarios como a políticos y burócratas.

Las cifras anteriores nos demuestran que la oportunidad para crecer no está en el Estado, sino, en el mercado, pero para eso hay que competir.  Para competir en el mercado se requiere tener: buenos precios, buen servicio al cliente,  canales de distribución eficientes, inversión en la marca, publicidad, estar pendiente de lo que los clientes demanden, y sobre todo, saber hacerlo mejor que la competencia.  No cabe duda que la competencia les genera miedo a los empresarios, pero no olvidemos que genera buenos resultados a los consumidores.  Son los consumidores a quienes les tiene que dar miedo la falta de competencia, pues su mejor arma es irse con la competencia. Es decir, es el consumidor quien castiga al empresario al irse con otro proveedor.

A diferencia del mercado económico, la competencia en el mercado político implica una lucha por ganar un espacio en el presupuesto del Estado. Para ello, regularmente se invierte en hacer lobby con funcionarios del Estado, o a través de colaboraciones durante las campañas políticas. No se debe olvidar que en el mercado político, tu cliente principal es el político; ya sea el ministro, el diputado o el presidente; por lo que tu lealtad esta con ellos.  Además, cualquier persona que quiera ingresar en el mercado político tiene que estar consiente que todo el esfuerzo de ventas tiene que estar destinado a garantizar o aumentar las probabilidades que escojan tu producto. Y que no se olvide que son los funcionarios públicos quienes deciden qué comprar, y a quién. Por lo que las reglas del juego te obligan a quedar bien con un político, o burócrata; muy distinto  al mercado económico, en donde tu principal meta es lograr la satisfacción del cliente, y así retenerlo.

Actualmente, uno de los mecanismos de defensa de la democracia, es visibilizar las inversiones de financistas de campaña, para frenar la cooptación del Estado; con el fin de evitar que el proceso de compras del Estado sea abiertamente una competencia por quedar bien con los políticos de turno.  Por lo que es sano para el proceso político saber quién le da dinero a quien. Esto ayuda a la sociedad organizada, fiscalizar y estar pendiente de quién le debe qué favor a quien. Por supuesto, este no es un modelo perfecto, pero la evidencia señala que a mayor control sobre pago de favores, mejor funcionamiento tendrán los gobiernos.

Sobre el financiamiento electoral, el artículo 407 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos, indica que los fondos deben ir al partido y no a los candidatos, y se establece que las donaciones anónimas son delitos.  Muchos de estos controles buscan evitar el pago de favores futuros, ya que no solo terminan dañando el presupuesto del Estado, sino que capturando al mismo.  Y sobre todo, está ley busca transparentar los procesos para evitar el financiamiento de estructuras criminales, encabezadas por: secuestradores, la red de trata de personas, narcotráfico, etc.   Al final, la ley nos sirve de protección de aquellos grupos criminales, quienes buscas capturar el Estado y aquellos pseudo empresarios, quienes buscan cooptar el Estado al eliminar la competencia a través de privilegios.

No cabe duda que Guatemala necesita de nuevos liderazgos políticos, y sobre todo de empresarios que se involucren en política respetando el principio de igualdad ante la ley.  Involucrarse no debe verse como algo necesariamente malo, lo que nos tenemos que preguntar es: ¿Con qué fin nos involucramos en política? Al final, después de todas las capturas que ha dejado el 2016, espero que surjan nuevos liderazgos empresariales, que: estén en contra de los privilegios, que se alejen de las tentaciones de entrar en el mercado político, y sobre todo, que tengan la visión de que cuando el país crece, a todos nos va mejor, y ese crecimiento económico solo se logra en ausencia de privilegios, y bajo un sistema de justicia independiente que garantice la vida y la propiedad.

También, espero ver una nueva generación de políticos, más profesionales y probos, guiados por una ciudadanía que comprende cada vez mejor la importancia que el Estado no es un negocio, y que su función principal es velar por el cumplimiento de la ley.

Cristian Álvarez
Director
Centro Para el Análisis de las Decisiones Públicas – CADEP

La Captura del Estado

En Public Choice, el término “teoría de la captura” o “captura del ente regulador”, se refiere a la situación que ocurre cuando los grupos de interés, o rent seekers, que se ven directa o indirectamente afectados por las políticas públicas, emplean sus estrategias y recursos para obtener regulaciones que los benefician; logran “capturar” o acceder a las decisiones del ente regulador para su beneficio propio. El resto de participantes de la colectividad, en igualdad de condiciones, se ve imposibilitado de competir y acceder a un mercado libre de oportunidades; obtener concesiones, prestar servicios públicos, o realizar cualquier otra actividad en que dicho ente capturado tenga discreción, y deba conocer y tomar decisiones. El ente regulador capturado se vuelve protector de los intereses de sus captores, y pierde su naturaleza de regular conforme a los principios del Estado (bien colectivo), que a la larga se traducen en resultados económicamente mas eficientes.

El Nobel de Economía George Stigler, llamaba “Economía de la Regulación” al estudio de estos temas, y explicaba entre otras cosas que, los entes reguladores benefician únicamente a los grupos de presión, porque aunque fuera costoso el cabildeo para asegurarse privilegios, ellos los pagaban, ya que el resultado era muy beneficioso y pues el resto de la colectividad no los apercibía, o era muy alto el costo de organizarse y oponerse.

En Estados Unidos, el tema es de intenso debate, y hay muchos tratadistas que lo discuten diariamente, ejemplo de ello es lo que algunos consideran captura del ejecutivo estadounidense, que devino después de la llamada “Abdicación Legislativa”. El Congreso de Estados Unidos de América, relegó gran poder al Presidente de Estados Unidos después de la aprobación de la Ley Patriota, a causa de los atentados del 11 de septiembre de 2001.  Después de esta “abdicación”, el Presidente obtuvo amplios poderes, y habría “sido capturado” por grupos de presión. Así pues,  la crisis económica y presupuestaria actual, fue causada en gran medida a los efectos posteriores de la “democratización” de las inmensas deudas de grandes empresas, y banqueros de Wall Street en el 2008. Estos rescates financieros, o “bailouts” (tema preferido de los candidatos a la presidencia actual de dicho país) fueron otorgados por el capturado ejecutivo estadounidense de forma muy generosa, y ha sido punto de gran discusión. ¿Por qué el Presidente hizo esto?, La respuesta inmediata fue “para rescatar la economía mundial de un colapso”, pero no sabemos a ciencia cierta si el remedio fue peor que la enfermedad, debido a que actualmente los Estados Unidos maneja una inverosímil deuda de catorce dígitos. ¿Son estos bailouts beneficiosos? ¿Se justifican estos rescates? Es discutible la respuesta, pero a Public Choice le interesa más la pregunta: ¿Por qué se dieron? Y es aquí que hablan de la captura del ente regulador, en este caso del ejecutivo estadounidense por estas enormes entidades, empresas que frecuentemente financian campañas políticas, y que obtienen grandes contratos de parte del Estado.

En Guatemala, el Ministerio Público acaba de destapar un verdadero tsunami que ha denominado “Cooptacion del Estado”, en el que diversos sectores se ven involucrados en escándalos de corrupción por presunto financiamiento ilícito de partidos políticos. De ser ciertas las afirmaciones del Ministerio Público, nos encontramos ante un típico caso de captura; el Estado guatemalteco no se organiza para “proteger a la persona y a la familia, y su fin supremo en la realización del bien común” ni que es deber del Estado “garantizar a los habitantes de la República: la vida, la libertad, la justicia, la seguridad la paz y el desarrollo integral de la persona” como reza nuestra Constitución, sino más bien para proteger los intereses económicos de estos grupos de presión, o rentistas. Los grupos empresariales, sindicatos, banqueros y otros grupos de presión habrían capturado exitosamente mediante sobornos y otras dádivas la influencia de los administradores públicos, obteniendo así jugosos contratos y otros beneficios. El resultado es, según explican los economistas, negativo para el país, pues se traduce en falta de libre competencia, falta de certeza legal y todas sus consecuencias ya conocidas. El Estado guatemalteco estaría al servicio de sus captores, dejando de realizar los objetivos para los cuales fue creado.

Algunos acusan a Public Choice de únicamente explicar los fenómenos y no dar soluciones a los mismos; pienso que esa es el área actual de interés de esta interesantísima disciplina. Con respecto a la teoría de la captura, hay varias posturas: hay quienes piensan que el riesgo que un ente sea capturado es tan grande que lo mejor es clausurar el ente; entre menos entes reguladores haya, mejor. Dejar que las fuerzas del libre mercado actúen solas y que con un buen marco legal que proteja los derechos individuales, las fallas propias del mercado como las externalidades negativas pueden ser resueltas.  Otros dicen que los entes reguladores siempre deben existir, pero que deben ser permanente auditados o vigilados externamente, es decir por entes no públicos.

La captura de los entes reguladores es un fenómeno que existe es todo el mundo en diversas medidas. El poder coercitivo del Estado, es un activo que debe ser utilizado de conformidad con las leyes; de conformidad con el beneficio colectivo como reza la Constitución. Las leyes establecen que los entes reguladores deben otorgar concesiones, permisos, licencias, a los actores que ofrezcan la opción más eficiente económicamente hablando en un ambiente de libre competencia. No hacerlo así, conlleva resultados adversos a la economía que, aunque no los sintamos tan presentes, están ahí, son devastadores y nos afectan a la mayoría. Todos los ciudadanos deberíamos dejar de ser apáticos e involucrarnos más activamente en evitar la captura de los entes públicos reguladores. Es  una obligación de todos.

Héctor López Saldoval

Corrupción Tipo I y Tipo II

La corrupción golpea día a día a Guatemala, y la semana pasada con el caso denominado “Cooptación del Estado” ha quedado claro el tamaño y la forma de operar de políticos, medios de comunicación y empresarios.

No podemos dejar de pensar que cada  tragedia es, en parte culpa de los burócratas, políticos y empresarios que se roban el dinero, con el cual se pueden mejorar los drenajes, carreteras, educación y salud. Gracias a las redes sociales cada día es más fácil saber quienes son los ladrones, y cuales son los montos.

Una transacción de corrupción siempre tiene tres partes; el que pide la mordida, el que da la mordida, y un tercero que esconde la información. No pienso defender a ninguno de los tres, pero si hay males mayores.  Por ejemplo; no hace el mismo daño quien sabe de la existencia de plazas fantasmas y esconde la información, que cuando la prensa conoce de esos excesos y decide no publicarlo, es decir, cuando la prensa vende su silencio.

Pero también hay que diferenciar tanto a los que piden, como a quienes dan mordida; en ambos casos hay una falta de ética, que muchas veces puede ser incluso inmoral, pero no toda la corrupción es igual de dañina o de inmoral.  Es muy importante hacer ver la diferencias entre; quien da mordida y es víctima, y quien organiza la mordida y es igual o peor que quien la reciben.

Veamos esta diferencia con un sencillo ejemplo, (que posiblemente nos ha pasado o hemos oído que le ha pasado a alguien cercano).  Corrupción Tipo I: si usted olvida la tarjeta de circulación en casa y lo detiene la policía; quienes le salen con “nos tenemos que llevar su carro consignado”; usted se pone nervioso, llama a su casa, pide que le envíen la tarjeta, su hijo pagaría taxi, en fin, un desastre y debe invertir dinero para salir del problema. Y de repente el policía le dice; ¡ayudémonos!, usted siente un alivio, le da doscientos quetzales, se ahorra el taxi, no pierde más tiempo. Usted fue víctima de extorción. Aunque haya actuado “mal” al aceptar dar mordida, usted siente que ganó o que se ahorro algo.  Fue extorsionado a causa de leyes, absurdas algunas y complejas, casi todas.   Esa combinación de leyes malas y muchas, es el terreno propicio para que los empleados públicos puedan pedir mordidas y extorsionar a los ciudadanos y empresarios.   Este tipo de corrupción, es el resultado de la vida en una sociedad que vive por permiso y no por derecho, la tramitología se esquiva dando mordidas, y los burócratas encuentra un complemento para su trabajo, pues sube su sueldo, y se ganan amistades “ayudando”, pues muchas veces representan ahorros importantes a los usuarios de los trámites estatales, creados por el mismo sistema. La mordida nos salva de ellos mismos.

Corrupción tipo II: distinto es planear proyectos espurios en conjunto (empresarios – diputados – ministros – jueces), para lograr saquear al Estado,  extorsionar empresarios o sacar mordidas de los trámites. Inventarse un proyecto de dragado de ríos para robarse varios millones, negociar la construcción de una carretera sin supervisión o interferir en contratos de medicina haciéndolos a la medida. Contratar especialistas para que armen procesos de contrataciones  que pocas empresas pueden cumplir, y pasado el evento es muy complicado seguir la pista a quienes participan en los ilícitos. Esa corrupción es un crimen mucho más deleznable y punible que dar o pedir mordida por no llevar tarjeta de circulación.

No debemos olvidar que la corrupción Tipo I surge muchas veces para sobrevivir a tantas leyes que nos ahogan. Sigue siendo un acto que se debe abolir y combatir, pero muchas veces es resultado de un mal diseño institucional.

Y la corrupción Tipo II, es porque hay políticos, burócratas y empresarios sin moral, que solo ven como llenar sus bolcillos de dinero.  No hay duda que es un acto cargado de ilegalidades y que hace daño presente y futuro a la sociedad.   Es un acto que se asemeja a un secuestro, es decir, el acto que en derecho penal, a mi gusto, merece la pena más severa, pues implica hacer daño con alevosía y ventaja, observar a la víctima y escoger la más débil, hacerla sufrir para aumentar el rescate, extorsionando a los padres. Saben el daño que hacen, y tienen mucho tiempo para arrepentirse y no lo hacen. Es planeado.

La corrupción Tipo II es equivalente a un secuestro.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas | CADEP
Universidad Francisco Marroquín