El término “la tragedia de lo comunal” sirve a los economistas para explicar como un bien que no tiene “dueño”, tenderá a ser sobre utilizado, pues cada persona con acceso al bien, buscará sacar el máximo provecho del bien. Este es el caso de algunos bosques estatales, al cual los habitantes de una comunidad tienen acceso libre a la tala de sus árboles, donde el resultado será que los pobladores corten el máximo de árboles para su beneficio y se olviden de resembrar para la conservación del mismo. Esta misma tragedia se repite con animales salvajes, con los peces de algunos lagos, etc. Pero hoy el tema no es esta tragedia; sino otro, el de lo anti comunal.
En el siguiente artículo http://mercatus.org/sites/default/files/publication/Wireless_StratmannMitchell_WP1206.pdf, Thomas Stratmann and Matt Mitchell, utilizan el concepto de la tragedia de lo Anti-comunal (tragedy of the anticommons) para explicar porque los teléfonos celulares tienen tasas impositivas tan altas en varios estados de Estados Unidos. Su punto es que varias entidades estatales se pueden aprovechar de un servicio. Y cada uno cobra bajas tasas pero en total son altas. Como en Nebraska que la suma de impuestos locales, estatales y federales alcanza el 23.69%, y muchas veces estas tasas altas destruyen o minimizan el negocio, y no hay un causante del daño, sino que tres o más.
Había desistido de publicar algo sobre este tema, pero el viernes saludé a un diputado conocido y aproveché para reclamarle que haya votado a favor de la reforma, (el partido que lo llevo al congreso, ofreció no más impuestos, y antes de impuestos transparencia) y me contestó “que yo era uno de esos malos guatemaltecos que con un pequeño aumento de 5 a 7 estaba llorando”, y le contesté que no es 7% lo que pagamos de impuestos y otras cosas más, pero importante es que me hizo pensar que sí aplica a Guatemala el concepto de la tragedia de lo anti comunal.
-PricewaterhouseCoopers-
Por lo menos la clase media paga: ISR, IVA, impuesto a la distribución de combustibles, obligación de Igss, algunos productos que consumimos pagan aranceles, pago un impuesto directo a la cerveza y vino, hay una tarifa impuesta en el recibo de la luz, y tal vez otros, eso es mucho más que el 7% de mi salario. Todos estos impuestos recaen principalmente en la clase media que ya no puede (y con la corrupción) ni quiere pagar más impuestos.
Pero como el cambio es de un 2%, se mira solo el dos y no todo lo que ya se está pagando, y esta es la tragedia, poco a poco, se destruye o desalienta la capacidad productiva del país.
La solución está en impuestos locales y que tengan relación directa con la actividad. Locales como por ejemplo que el impuesto a la gasolina se utilice en el municipio en el que se recauda y específicamente para el mantenimiento y mejoramiento de la red vial. Y que tengan relación directo como el caso de los peajes.
- Cristian Álvarez -













