¿Qué se necesita para conseguir un buen trabajo?

¡Vaya pregunta!;  pues el guatemalteco promedio asume que lo que se necesita para conseguir un buen trabajo son características tales como, buenas notas en el colegio o en la universidad, empeño, dedicación, esfuerzo, tenacidad, capacidad, conocimiento de otros idiomas, dominio de la tecnología informática, perseverancia, entre otro sin fin de características personales.  Pero la respuesta es sencilla, lo que se necesita para conseguir un buen trabajo, es que alguien te contrate.  Estas fueron las primeras palabras del licenciado Cristian Alvarez Director del CADEP en su visita a la ciudad de San Marcos el recién pasado uno de abril de dos mil diecisiete.

Es importante analizar que existen muchos mitos respecto a la contratación de personas para laborar en determinadas empresas, pues lo que realmente se necesita para ser contratado es que existan empresarios que estén dispuestos a contratar los servicios de otra persona, que tanto empresarios como colaboradores lleguen a un acuerdo económico y pueda entonces conseguir trabajo la persona que haya ofertado sus cualidades profesionales y que éste haya coincidido con la demanda de los empresarios.

En múltiples ocasiones se asume que si alguien toma una beca, aprende inglés, alemán o francés, viaja por el mundo capacitándose y logrando éxitos académicos entonces seguramente encontrará un “buen trabajo”, lo cual queda desmentido pues el mercado (los empresarios) no contratan por “mérito”, ellos están acostumbrados a contratar por “valor”, es decir, nadie compra lo que no le conviene, nadie paga más de lo que considera “caro”; pues las contrataciones en el mercado laboral no difieren mucho de las compras en el mercado popular que hace el guatemalteco diariamente, en donde el guatemalteco o guatemalteca “REGATEA” precios con el vendedor, hasta lograr el precio que para él es justo o adecuado a su bolsillo.

Cosa similar sucede cuando se contrata a un colaborador, pues la pugna entre demanda y oferta hace que los salarios suban o bajen y esto no depende exactamente de ninguna de las dos partes (empresarios y colaboradores) pues el mercado es “espontáneo” nadie lo dirige, lo único que se hace es “REGATEAR” esos precios para llegar finalmente a un acuerdo de salarios, sueldos, honorarios o estipendios.

La verdad al cien por ciento es que, según las palabras del licenciado Alvarez, existirán mejoras salarios en la medida que hayan más empresarios y muchos de ellos vayan tras los servicios del guatemalteco que debe estar listo, presto y dispuesto a negociar y llegar a un acuerdo económico que beneficie al empresario y al colaborador mismo, quien sin lugar a dudas mejorará también su calidad de vida en la medida que más empresarios estén interesados en su persona.

Colaboración
Alder Godínez

 

AVISO IMPORTANTE: El análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.

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