¿Qué es la política sin políticos?

En un prólogo que escribe el ex presidente de México, Vicente Fox, sostiene que existen dos verdades sobre la política: la primera es que  la política es la más noble de las actividades sociales porque busca y promueve el bien común, cuando es bien realizada y la segunda es que ningún país puede progresar si no esta bien gobernado.

Imagino que estas frases pueden ser catalogadas como verdades siempre que se cumplan algunas premisas: la primera y más fácil de ver es que si juzgamos a la actividad de los políticos por las intenciones que se hacen públicas, es decir, que los mismos políticos comparten frente a sus electores y los medios de comunicación, claro que es una actividad con noble intenciones.  Pero el problema de esta frase empieza al contrastarla con la realidad; por eso es que el ex presidente mexicano agrega esta frase de dispensa “cuando es bien realizada”, porque obviamente los ejemplos del desempeño de los políticos deja en duda su veracidad.

Pero lo interesante de analizar es ¿por qué muchos ven con buenos ojos la política y con malos ojos a los políticos?.  Esa dicotomía es resultado de  un análisis  romántico de la política (a priori) y de un análisis realista (que no se puede dejar de ver) de los resultados en los distintos campos de acción donde interfiere los políticos (a posteriori).   El error radica en estudiar la política sin incluir sus principales actores; los políticos, grupos organizados y votantes.  Analizar la política sin analizar a los actores es una análisis vacío, un estudio incompleto, una investigación donde las premisas serán falsas frente a los resultados.  Pareciera que esta forma de estudiar la política se resumen en que los resultados de la política depende de “implorar” para que llegue un buen presidente o buenos funcionarios y no puedes hacer más para cambiar el destino que invocar  para que aparezcan buenos gobernantes.

Cuando juntas el estudio de la política con los actores principales obtienes resultados muy distintos, y no se puede concluir que la primera frase de Fox es una verdad, la política es la mas nobel de las actividades sociales porque busca y promueve el bien común, cuando es bien realizada, pues simplemente los resultados revelan que incluso cuando hay buenos políticos y buenas intensiones los resultados que prometen no se alcanzan, y con malos políticos el resultado es aun peor.

Juzgar  a la política por sus promesas o por lo que busca alcanzar es un error, y de ahí el punto de partida del desprestigio del que goza la política y los políticos en casi todos los ámbitos donde interfiere la política y políticos.

La segunda verdad que menciona Fox “ningún país puede progresar si no esta bien gobernado”, es más ambigua y por eso se acerca más a una “verdad”. Es difícil encontrar en la historia una sociedad exitosa sin gobierno, Milton Friedman creía en eso. No hay un caso de éxito sin gobierno.  Pero hay muchos casos de fracasos de gobiernos, por lo que es muy importante definir “bien gobernado”, pero no en un contexto en el cual esperamos a un Rey sabio y benévolo, sino más bien, usando un contexto real, debemos contestar la pregunta, ¿cómo podemos estar “bien gobernados” cuando los políticos son de carne y hueso?  Y es ahí donde los aportes de la ciencia económica son relevantes al proceso de análisis y estudio de la política, pero sobre todo la economía nos ayuda a definir el campo de acción de los políticos, que problemas se deben resolver en lo privado y cuales deben involucrar a políticos.

El desgaste de los gobiernos en general radica en creer que pueden hacer mejor las cosas que los individuos, que pueden generar mejores resultados legislando y controlando en lugar de dejar a las personas libres,  bajo normas generales y abstractas, que guíen un comportamiento comúnmente aceptado.   Creen que los sueldos mejoraran si ponen leyes de salario mínimo. Creen que el comercio mejorara si hay tarifas y aranceles.  Que las fronteras ayudan al comercio, que la competencia se puede crear con leyes, que las leyes pueden eliminar el consumo de drogas.  Todas estas intervenciones descansan en la esperanza que darán mejores resultados, pero los resultados son distintos a lo propuesto, lo que genera desconfianza de la población, genera que luego de las promesas los políticos deban explicar por que fallaron, etc.

Limitar la acción del gobierno es bueno para todos, mejoraría la credibilidad en la política y en los políticos y es bueno para las personas que vivimos en sociedad.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas, CADEP

Coloquio sobre la Libertad en Universidad Francisco Marroquín

Cada vez el ser humano transforma su medio ambiente de tal manera que todo le sea más rápido y accesible. El sistema educativo en la actualidad está siendo reformado por la tecnología en gran medida, lo que facilita el aprendizaje en diversos ámbitos de la educación, beneficiando a toda una sociedad; donde habrá desarrollo e innovación en los diferentes sectores productivos.

Las clases impartidas en la universidad están dejando la antigua metodología donde el estudiante en su mayoría escucha al catedrático y solamente cuanto tiene dudas expresa su opinión.  Hoy por hoy, existe innovación didáctica donde las clases son en forma de coloquio; donde se le anticipa al estudiante el contenido que se trabajará en la próxima clase, para que éste se informe e investigue aún más, para luego intercambiar información acorde al tema o asunto a discutir y debatir con todos los presentes, haciendo uso de teléfonos inteligentes o computadoras portátiles.

La Universidad Francisco Marroquín a través del Centro de Análisis de las Decisiones Públicas (CADEP-UFM) realiza eventos de éste índole en diferentes departamentos en Guatemala y recientemente se ha expandido al país vecino El Salvador, debatiendo diversos temas políticos, sociales, económicos y culturales que acontecen en nuestra localidad y en el país.

Coloquio sobre la Libertad, evento multidisciplinario al cual tuve la oportunidad de participar donde se discutieron temas sobre la productividad, estructura educativa, ventajas del comercio, igualdad de ley, la certeza del castigo, sucesos políticos, la nueva era de la tecnología y las clases del siglo XXI; con la invitación del Director de CADEP Cristian Álvarez e impartido por el Licenciado Fernando Monterroso dando inicio con la presentación del mismo y temas a tratar, con la participación de estudiantes de diferentes carreras de diversificado y universitarios, licenciados y maestros del departamento del Progreso y Santa Rosa; llevado a cabo en el Auditorio Milton Friedman UFM.

En los diferentes roles como persona debemos siempre apegarnos a los valores y principios éticos y morales que nunca pasaran de moda y no han desaparecido, es cuestión de cultivarlos día con día e implementarlos adecuadamente a esta vida tan ajetreada, haciendo uso de la honestidad, actuando con fidelidad, analizar cada decisión a tomar, tener pasión por todo lo que se haga, animarse a la curiosidad intelectual, tener capacidad para adaptarse, buscar la mejor solución a los problemas que siempre existirán, ¿será fácil? por supuesto que no lo será; se necesita fuerza de voluntad y un pensamiento real para ir borrando paradigmas, pero sobre todo haciendo uso de la herramienta del optimismo y la autoconfianza LA ACTITUD.

Julieta Nancy Rocío Polanco García
Técnico en Administración de Empresas

 

Sale caro la ignorancia económica

Son muchos los conceptos que aprendemos, los cuentos que oímos,  las experiencias que vivimos, los valores que nos transmiten nuestros padres, los mitos en los cuales creemos, etc.  Muchos de lo anterior es de gran utilidad, otros son inofensivos y algunos son muy dañinos, sobre todo cuando la ignorancia en temas de cómo funciona una sociedad de hombres y mujeres libres impide que florezcan las instituciones que garantizan el progreso económico y la paz social.

De los conceptos más importantes para lograr ese crecimiento económico y la paz social es la función o funciones que le damos a las autoridades políticas, cuál es el rol que deben desempeñar dentro de una sociedad de personas libres.

Fácil es imaginar que el gobierno es como un padre o como un rey que gobierna de forma benévola a su pueblo, le asigna funciones a cada ciudadano, guía sus pasos y lo lleva por el buen camino, les dice que es bueno para ellos y que no.  Muchas actividades de nuestra vida cotidiana nos llevan a entender que las actividades demandan un orden y que ese orden esta dado por una persona o grupo de personas que constantemente esta tomando decisiones. Vemos muy fácil que para que exista orden se necesita quien ordene.  Las empresas crecen bajo la dirección y liderazgo de un líder, las casas se construyen cuando un ingeniero o maestro de obras da ordenes a los trabajadores. Los procesos de aprendizaje están guiados por directores, decanos, profesores, etc.

No es tan fácil imaginar; ¿cómo funciona algo que  no es dirigido por una persona?, ¿cómo se crea algo que no tiene un líder visible?, ¿que órdenes seguir ante la ausencia de quién comande?  Estamos tan acostumbrados a asociar el orden con quien ordena, qué hacer y cómo se debe hacer, que la sola idea de pensar en un orden sin una persona que lo comande no nos  permite o nos dificulta comprender las bases de una sociedad libre.

Son muchos los conceptos, cuentos, experiencias, valores y mitos que hemos aprendido que nos aceran a pensar en que alguien nos debe dirigir, y esos conceptos los llevamos a la vida en sociedad y es ahí donde se vuelven dañinos para la vida pacífica dentro de una sociedad de hombres y mujeres libres, pues recordemos que dentro de más dirige las actividades de los ciudadanos el gobierno, menos libertad tienen los ciudadanos.  Para vivir en una sociedad próspera y pacífica debemos preguntarnos cómo se producen las cosas y cómo se coordina las actividades de miles de personas sin que un rey (gobierno) lo este dirigiendo todo.

Para empezar a comprender es importante que contestemos sinceramente preguntas como las siguientes: ¿Tiene usted algún derecho que no pude violar un político ni una mayoría electa democráticamente? Como por ejemplo el lugar donde usted quiere vivir o el de escoger libremente a su futura esposa o esposo, o el de elegir la religión que quiere profesar, o a que negocio o actividad se quiere dedicar. Cuales son esos derechos inherentes a todo ser humano que no dependan de los gobiernos de turno ni de las mayorías del congreso o alcaldes.

En una sociedad de hombre y mujeres libres, que sus derechos no pueden ser disminuidos por los políticos de turno, surge lo que se conoce como economía de mercado o economía libre.  Es importante dentro de lo que aprendemos se incluya comprender como se produce, distribuye y coordina los distintos bienes y servicios en una sociedad donde la función del gobierno es velar porque se respeten los derechos y los ciudadanos pueden hacer todo lo que no esta prohibido, según las posibilidades que cada uno tenga. Es obvio que los resultados y las oportunidades no serán iguales para todos pues dependerá del lugar donde nacen, la suerte, la valoración de sus talentos, la educación de sus padres, su salud y apariencia, etc.

Para que la sociedad sea libre y funcione una economía de mercado, los derechos de todos los hombres y mujeres que viven en el país deben ser iguales, pues nadie aceptaría un sistema en el que unos tienen mas derechos que otros. Se debe reconocer que algunos tendrán mejores habilidades que otros, serán más inteligentes o fuertes, es decir, las oportunidades y los resultados serán desiguales.  Si se pretende igualar oportunidades, necesariamente se desigualan derechos, para compensar.

Esa ignorancia sobre el funcionamiento de una sociedad libre, basada en el respeto a los derechos individuales nos lleva a creer que nada puede funcionar sin el rey que elegimos cada cuatro años.  Eso a pesar que vemos el ejemplo de cómo funciona el abasto de comida en la ciudad, el cual no hay rey ni director que esté dando órdenes de qué sembrar, cuánto sembrar, dónde sembrar y a quién vender.  Es el orden espontáneo del mercado que funciona sin un director general.

Esta laguna cultural, nos lleva a darle más poder a los políticos, que trae como consecuencia menos libertad y la falta de libertad se paga con pobreza.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas, CADEP

Las carreteras

Al manejar en El Salvador inmediatamente te das cuenta que hay mejores carreteras que en Guatemala; tanto en tamaño, calidad de la construcción y señalización. Es importante la comparación con El Salvador porque es un país que tiene problemas de corrupción muy parecidos, un sistema político inestable y al igual que Guatemala grandes carencias de ingresos para sus ciudadanos y por ende para el gobierno.  Y con los mismos lastres ha logrado hacer mejores carreteras, lo que demuestra que tenemos un problema adicional en nuestros procesos de construcción y reparación.

Viajar por Guatemala en automóvil te permite ver el fracaso estrepitoso de los gobiernos.  Las principales carreteras que comunican las ciudades más importantes del país y que nos conectan con los países vecinos, están en muy mal estado o se está destruyendo, y en ambos casos la reacción del gobierno es muy lenta.   La principal inversión en carreteras del gobierno anterior resulto ser un verdadero saqueo, conocido como el caso  Odebrech.  Y este gobierno le ha apostado a que el Ejército Nacional se haga cargo del tema, lo que demuestra que ya no le tienen confianza al Ministerio encargado del tema.

También vemos en las principales rutas entre ciudades internas un tráfico  creciente y cada año nuevos cuellos de botella vehiculares. Lo que demuestra es que el parque vehicular crece más rápido que la inversión en carreteras, lo podemos ver como un claro ejemplo que el gobierno no ha logrado satisfacer las necesidades de los automovilistas.  Si tienes años de viajar por Guatemala te podrás dar cuenta como la ruta que va de Cuilapa a Jutiapa sigue siendo la misma, la que comunica del Rancho a Cobán lo único nuevo que tiene son túmulos.  La movilidad en el país se ha reducido drásticamente, no solo dentro de las ciudades sino en las carreteras  que comunican entre ciudades.

Una actividad que parece muy sencilla, pero el gobierno es y ha sido incapaz de mantener las carreteras señalizadas y con las carrileras pintadas. Hacen túmulos en cualquier parte y no los pintas con colores fosforescentes y menos colocan una señalización adecuada.

Las carreteras secundarias, es decir, que van a cabeceras municipales menos pobladas son otro desastre.  Falta de bacheo, túmulos y mala señalización es la constante.

Para llegar a este punto no solo ha sido culpa del ejecutivo; hemos tenido injerencia del Congreso con  complicidad de constructores y también de las entidades financieras internacionales, es decir, al sistema lo han logrado cooptar; políticos, burócratas nacionales e internacionales y constructores privados.

Las vías de comunicación terrestres son un pilar para el desarrollo económico y social, pues facilitan la movilización de bienes y servicios y el acceso a las comunidades, lo que hace que quienes viven en estas comunidades se integren al sistema social teniendo acceso a los servicios municipales y estatales, que regularmente se concentran en los centros urbanos, también da acceso al intercambio cultural.

El desarrollo de Guatemala demanda más y mejores carreteras, pero el sistema actual es incapaz de hacerlo.   Hay que replantear la ley de compras y contrataciones del Estado, la forma como se hacen los estudios de pre factibilidad, la posibilidad de abrir y facilitar la opción de participar en la  construcción a empresas de Centro América y México, definir las entidades responsables del mantenimiento y construcción así como estandarizar los tipos de carretera, los requisitos mínimos y lo que debe durar una carretera.

No se puede seguir asignando más fondos al Ministerio de Comunicación si no hay una reforma en sus procesos.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas, CADEP

¿Cómo lograr el desarrollo económico en el país?

Subirle el precio a los impuestos no es la solución, a mayor impuestos menor crecimiento.

El sábado 22 de abril de 2017 tuve el honor de asistir a un seminario donde se daban a conocer diferentes puntos sobre economía y política, vinieron diferentes conferencistas y empresarios como el Lic. Cristian Álvarez, Dr. Eduardo Fernández, Dr. Dionicio Gutiérrez, Dr. Hugo Maúl y el Lic. Lester Echeverría, la actividad fue organizada por CADEP (Centro de Análisis de las Decisiones Públicas).

Dónde me llamó muchísimo la atención dicha pregunta: ¿Cómo lograr el desarrollo económico en el país? De la cual me surgieron muchísimas preguntas más  pero esto no se trata  de un cuestionario, pero si de compartir algunas soluciones que escuché en dicho seminario.

Para lograr un desarrollo económico sostenible necesitamos más empleos, ¡No hay Empleos!, se han preguntado ¿Por qué no hay oportunidades de empleo?, la respuesta es simple, no se le da la oportunidad a empresas de venir y empezar a producir aquí, estas empresas son fuentes de trabajo y es de aprovecharlas, pero ¿Por qué las empresas no vienen a instalarse en nuestro país? No vienen a instalarse aquí, porque los impuestos y más para las empresas son elevados, por lo cual podríamos llegar a acuerdos donde beneficiaríamos al país y a los habitantes, otro de los obstáculos que se observa es la energía eléctrica la cual tiene un costo muy alto y esto no es solo para las empresas, también para los habitantes; y lo más importante nuestras carreteras están exageradamente descuidadas. “Guatemala es un país muy rico, solo tenemos que aprender a utilizar esta riqueza”-Cristian Álvarez. Otra solución a la falta de empleo es el EMPRENDIMIENTO a los Guatemaltecos nos falta emprender, innovar, aprender a vender ideas, tenemos tierra la cual es fértil para el cultivo, petróleo, arena, piedrín, etc. Pero no se tiene la maquinaria necesaria para trabajar este tipo de obras y allí es donde entra la innovación.

“El gobierno no es el responsable de dar empleo a todos los guatemaltecos”-Hugo Maúl. Claro que no es responsable, el Gobierno es responsable de brindarnos seguridad, salud y educación gratuita. Pero no son los responsables de brindar empleo, existen personas que tienen el pensamiento: “El gobierno me dará trabajo” esto no es así, no tendría por qué ofrecernos empleo, no se daría a basto con todos los habitantes Guatemaltecos por eso es importante que empecemos a aceptar a empresas que estén interesadas en instalarse en nuestro país y ofrecerles beneficios a cambio de fuentes de empleo u otros beneficios. También considero importante enseñarles a las personas a trabajar, no regalándole todo, las personas suelen acomodarse y esto ha sido causado por la “mala política”, la solución que le dieron a la “pobreza” y la falta de alimentación fue regalando dinero, ¡Qué gran Error!

“La única forma de cambiar el sistema corrupto político que se vive en Guatemala es involucrarse en política y ayudar a que las buenas personas lleguen a ser nuestros gobernantes”-Dr. Dionicio Gutiérrez.

Seminarios como este se necesita que asista la juventud, Escuchar a personas visionarias como ellos nos ayuda a pensar y a buscar más soluciones para las problemáticas del país y a tener una visión más amplia de lo que se quiere crecer como país.

Colaboración
July Sosa

Política y Economía

Este mes, CADEP fue a Escuintla para exponer la situación del país, ofreciendo soluciones a los problemas que lo aquejan. Los asistentes, además de tener una gran respuesta a los temas que plantearon los expositores, participaron con ánimo en el evento, demostrando su gran interés por ideas frescas y que están a su alcance.

Al inicio, el Licenciado Cristian Álvarez habló sobre la cooperación social y como esta, siendo inherente a todos nosotros, es la mejor manera para vivir en sociedad y manejar las decisiones públicas. Contra todo pronóstico, Cristian no lideró una exposición cualquiera: el público, muy entusiasmado, se levantó a proponer soluciones y a poner ejemplos con base en lo que él había dicho. Su presentación fue en conjunto con los asistentes, demostrando que todos tienen una voz llena de valor y llena de razón.

Luego el Dr. Eduardo Fernández Luiña, hombre de grandes ideas y gran conocimiento, tomó la posta, explicando los límites de la acción política, haciendo un llamado a los asistentes a participar activamente como sociedad civil, dejando claro que los políticos están ahí para servir y para escuchar, no para señalar y mandar. Eduardo recalcó la importancia de comprender con claridad que los políticos no son dioses ni superhéroes, y que, como todos nosotros, tienen límites. Una exposición muy enriquecedora, sin lugar a duda.

Siguiendo con los Licenciados Hugo Maúl y Lester Echeverría, con conferencias relacionadas al crecimiento económico y cómo este puede ser pausado o retrasado por los buscadores de rentas; estos dos temas siendo importantísimos para luchar contra la pobreza y desenmascarar el engaño en el que, lamentablemente, caemos muchas veces cuando votamos.

Eventos como este sirven de mucho para refrescar nuestra perspectiva sobre la política y nuestra vida de todos los días. Hay veces que el trabajo y los estudios nos tienen muy ocupados y no nos detenemos a pensar qué podemos hacer para cambiar el estatus  de nuestro país. Si CADEP sigue creando espacios de diálogo como este, se puede cambiar mucho para bien.

Colaboración
Jorge Emilio Lince
Estudios políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

¿Qué se necesita para conseguir un buen trabajo?

¡Vaya pregunta!;  pues el guatemalteco promedio asume que lo que se necesita para conseguir un buen trabajo son características tales como, buenas notas en el colegio o en la universidad, empeño, dedicación, esfuerzo, tenacidad, capacidad, conocimiento de otros idiomas, dominio de la tecnología informática, perseverancia, entre otro sin fin de características personales.  Pero la respuesta es sencilla, lo que se necesita para conseguir un buen trabajo, es que alguien te contrate.  Estas fueron las primeras palabras del licenciado Cristian Alvarez Director del CADEP en su visita a la ciudad de San Marcos el recién pasado uno de abril de dos mil diecisiete.

Es importante analizar que existen muchos mitos respecto a la contratación de personas para laborar en determinadas empresas, pues lo que realmente se necesita para ser contratado es que existan empresarios que estén dispuestos a contratar los servicios de otra persona, que tanto empresarios como colaboradores lleguen a un acuerdo económico y pueda entonces conseguir trabajo la persona que haya ofertado sus cualidades profesionales y que éste haya coincidido con la demanda de los empresarios.

En múltiples ocasiones se asume que si alguien toma una beca, aprende inglés, alemán o francés, viaja por el mundo capacitándose y logrando éxitos académicos entonces seguramente encontrará un “buen trabajo”, lo cual queda desmentido pues el mercado (los empresarios) no contratan por “mérito”, ellos están acostumbrados a contratar por “valor”, es decir, nadie compra lo que no le conviene, nadie paga más de lo que considera “caro”; pues las contrataciones en el mercado laboral no difieren mucho de las compras en el mercado popular que hace el guatemalteco diariamente, en donde el guatemalteco o guatemalteca “REGATEA” precios con el vendedor, hasta lograr el precio que para él es justo o adecuado a su bolsillo.

Cosa similar sucede cuando se contrata a un colaborador, pues la pugna entre demanda y oferta hace que los salarios suban o bajen y esto no depende exactamente de ninguna de las dos partes (empresarios y colaboradores) pues el mercado es “espontáneo” nadie lo dirige, lo único que se hace es “REGATEAR” esos precios para llegar finalmente a un acuerdo de salarios, sueldos, honorarios o estipendios.

La verdad al cien por ciento es que, según las palabras del licenciado Alvarez, existirán mejoras salarios en la medida que hayan más empresarios y muchos de ellos vayan tras los servicios del guatemalteco que debe estar listo, presto y dispuesto a negociar y llegar a un acuerdo económico que beneficie al empresario y al colaborador mismo, quien sin lugar a dudas mejorará también su calidad de vida en la medida que más empresarios estén interesados en su persona.

Colaboración
Alder Godínez

 

¿Cuál sigue siendo el problema fiscal de Guatemala?

Cada año, con mucha tristeza por el futuro de Guatemala, he encontrado discusiones muy pobres sobre el tema fiscal, un debate en el cual, año con año se recoge más de lo mismo, que busca culpables donde no los hay, y sobre todo que desperdicia en cada elaboración una ventana de oportunidad política para redefinir el rumbo como nación.   Analicemos un poco el tema.

El actual gobierno desperdició la oportunidad en el 2015 de tener un presupuesto que se ajustará a sus propuestas de campaña, y así lograr un primer año de alta ejecución y dar resultados a la población, lo que le permitiría agenciarse de más capital político para empujar los cambios que el sistema necesita. Por el contrario el resultado fue una baja ejecución presupuestaria, sumado a una acelerada pérdida del capital político del presidente y prácticamente condenó al partido de gobierno a no tener oportunidades de ser competitivo en las elecciones del 2019. Resumen, se pierden las ilusiones que generó un presidente más y otro partido más que llegó a gobernar, el cual correrá con la suerte de sus anteriores.

Para el 2017 el actual gobierno basa su plan fiscal en dos ejes principales: el primero es fortalecer la recaudación fiscal, sin importar los excesos que pueda cometer la SAT y por supuesto sin un análisis de los daños que estos excesos están ocasionando a la actividad empresarial y al clima de inversión en el país. Esta presión fiscal le va dar ingresos en el 2016 y 2017, mientras que en el 2018 la falta de inversión y de certeza se empezará a sentir, aumentará la informalidad, disminuirá de la actividad económica con su respectiva disminución en los ingresos fiscales. El segundo eje es lo que llamaron un presupuesto participativo, y en su elaboración convocaron a la sociedad civil para que hicieran propuestas, y de esta idea resultó una larga lista de deseos, sin prioridades. El resultado de presentar un presupuesto que no tiene rumbo, al igual que en el 2016 deja a cada ministro a cargo de la dirección que le quiera dar a su institución, es un año más perdido, y a eso se debe sumar que esa lista abierta de deseos estará muy lejos de la realidad, generando nuevos focos de ingobernabilidad.

Los analistas están perdiendo la brújula y los políticos hace rato que la perdieron al apoyar un plan para que las empresas paguen más impuestos, (de forma justa o injustas) ya sea en el presente (reformando las leyes, como el secreto bancario)  o en el futuro endeudando más al país, pues insistir en cubrir o aumentar el gasto público no es el principal problema que afecta el desarrollo de Guatemala, sino la desviación, el derroche y robo de los impuestos por los gobernantes, pasados y presentes.

Es importante revisar los datos y la historia de los países que hoy son ricos. Ningún país del mundo ha resuelto sus problemas de pobreza, desempleo y bajo crecimiento, aumentando impuestos o aumentando la recaudación fiscal en relación con su Producto Interno Bruto.  Los problemas de la pobreza se resuelven incrementando la inversión, con la presencia de pequeñas, medianas y grandes empresas, las cuales huyen de los países con más impuestos y presiones fiscales, así como huyen también de la incertidumbre política y económica.

El plan presentado por el Director de la SAT para seguir persiguiendo empresarios, (buenos y malos), podrá ayudar a aumentar la recaudación fiscal, pero no ayudará al desarrollo económico y tampoco a los más pobres.

El presupuesto participativo de gastos presentado por el Ministro de Finanzas, cerca de los 79 mil millones, podrá ayudar a aumentar el gasto público como porcentaje del PIB (para alegría de algunos analistas) pero solo traerá desequilibrios fiscales que llevarán al gobierno a un nuevo endeudamientos sin posibilidades sanas de pago.  Los problemas de la ineficiencia del gobierno actual (y pasados también),  no son resultado de la existencia del grupo denominado “la línea”, que organiza la evasión o elusión fiscal, sino de un irresponsable e improductivo gasto público, que en nada apoya un mayor crecimiento económico.

Si en realidad un gobierno quiere ayudar al desarrollo de Guatemala, debe presentar planes para reducir el gasto público, aumentar su productividad, detectar sus desvíos, transparentar su destino y recuperar los recursos robados en el pasado.

La solución a los problemas de ineficiencia en el gasto público, déficit fiscal, deuda pública  y pobreza no está por el lado de mayores impuestos y controles fiscales a las empresas, sino en limitar los gastos de los gobernantes y establecer una mayor vigilancia en el uso de los recursos.  Es la desviación, el derroche y robo de los impuestos por los gobernantes lo que no nos permite romper el círculo vicioso de malas instituciones de justicia que da como resultado malos políticos y malas políticas públicas.

No es dando más dinero a los gobernantes que se solucionan los problemas de delincuencia, pobreza, violencia, desnutrición, mala educación, etc. es invirtiendo los ingresos fiscales, primero en más y mejores controles y luego en proyectos priorizados.

Cristian Álvarez
Director
Centro de Análisis de las Decisiones Públicas

Las instituciones y la trampa del éxito

Es importante entender que el crecimiento económico no es resultado de un milagro, es resultado de muchas variables, que debemos estudiar, entender y sobre todo difundir. El siguiente artículo aporta mucho para por qué crecen las naciones y por que dejan de crecer.

Esta perspectiva acerca de las condiciones que promueven el desarrollo económico ha sido complementada por otra, que trata de explicar por qué ciertas naciones altamente desarrolladas pierden dinamismo y entran en largos períodos de decadencia.

Seguir leyendo

http://ellibero.cl/ideas-libres/por-que-pueden-fracasar-los-paises-desarrollados-lecciones-del-ejemplo-de-europa-occidental/

Tú ya eres alguien

De pequeño escuché muchas veces decir a mis padres y abuelos que hay que estudiar para ser alguien en la vida, para ser mejor ciudadano, tener acceso a un mejor sueldo, mejores condiciones de vida en general. Y en el colegio, tanto en primaria como secundaria, dichas frases te las repetían. Con el pasar de los años de estudio, cada uno se va dando cuenta que esas frases son verdades. Conoces a primos que han estudiado y tienen un buen trabajo, sostienes conversaciones muy agradables con personas mayores que han ido a la Universidad, y constantemente oyes a muchos hombres y mujeres mayores arrepentirse de no haber estudiado más. También ves a personas mayores retomar sus estudios, y lees en la prensa noticias de hombres y mujeres que han sido y son exitosas gracias a las oportunidades de estudios que tuvieron.

foto para blogEstudiar se convierte en una obsesión para tus papas al principio, quienes se sacrifican por enviarte al mejor colegio que su presupuesto se los permite, hay muchos esfuerzos por darte las mejores herramientas, como libros, lapiceros, computadoras, etc. Luego para tus maestros se vuelve una obsesión; te castigan si no haces la tarea, te dan sermones de lo importante que es y que será la escuela en tu vida. Luego tú mismo te das cuenta que debes estudiar más, así que decides trabajar para pagarte tus estudios. Es más, el Gobierno, o los Gobiernos también están obsesionados con que todos los habitantes estudien más y más y más. Muchos aseguran que cuando los ciudadanos reciben educación, hay crecimiento económico, y mejores instituciones políticas, sociales y económicas.

Incluso quienes somos parte de la academia vemos con mucha alegría, que nuestros ex-alumnos logren o alcanzan grandes cosas.

La primera parte del mensaje es: manda a la escuela a tus hijos, ve tú a la universidad, lee más, aprovecha la tecnología para oír conferencias, etc. Sin lugar a dudas eso te hará mejor persona.

Pero hay una lección muy grande alrededor de la educación que recibí y la quiero compartir.

Dando una conferencia a alumnos de tercero básico en una escuela de la ciudad de Quetzaltenango, les pregunte a los chicos ¿por qué están estudiando?  Y las respuestas muy similares al primer párrafo; para ser alguien en la vida, para ganar más, para ser mejores, etc.   De repente oí a una chica que dice que ella no está de acuerdo, que venir a la escuela no nos hace ser alguien en la vida.  Muy sorprendido pregunto, ¿Por qué dices eso?   (Y me dio la respuesta más fascinante  del 2014 y tal vez de muchos otros  años) porque yo ya soy alguien en la vida.  Le dije tienes toda la razón, cada uno de nosotros ya somos alguien en la vida, Dios nos regaló esa gracia, y lo que nos queda es pulir lo que somos, descubrir nuestra esencia, nada de lo que tengamos o hagamos nos hará alguien en la vida, porque ya somos desde que nacemos alguien en la vida.

Si tú quieres tener algo o alcanzar alguna meta para ser “alguien en la vida” corres el riesgo de no lograrlo, pues si te hace falta algo para ser alguien hoy probablemente también te haga falta mañana. Por ejemplo, si tú crees que necesitas una casa propia para ser alguien en la vida, (pues ves a otros que tienes casa y que son felices) siempre vas a encontrar alguien que tiene una casa más bonita y grande, lo que te hará pensar que para “ser alguien” necesitas ahora una casa más grade. La envidia no se detiene. Lo único que detiene la envidia, (que por cierto es el pecado capital que abre la puerta a muchos otros pecados) es sentirse bien con uno mismo, saber que tú ya eres alguien en la vida, y que tu misión no es buscar ser alguien, que tu misión es perfeccionar el que ya eres.

No soy un filósofo ni un estudioso de la moral, solo quiero compartir esta profunda reflexión de una chica de 14 años. Que cada año nos ayuda a descubrir nuestros talentos, a usarlos y mejorarlos. Que nos ayude a comprender que amarnos a nosotros mismos es el primer paso para ser felices, y el segundo es dedicar cada vez más tiempo a las actividades que nos gustan, teniendo en mente que venimos a este mundo a ser felices.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las DEcisicones Públicas, CADEP