La capacidad de convocar y su poder en la democracia

Era domingo por la noche y en las noticias y las redes sociales empezó a circular información sobre posibles manifestaciones el 7, 8 y 9 de Marzo. La del martes 7 estaba planeada para llevarse a cabo a las 7:00 de la mañana e iba a movilizar a miles de personas. Iban a entrar a la ciudad por distintos frentes en dirección al Congreso de la República. ¿Quiénes eran estas personas? Ciudadanos apoyando a CODECA (Comité de Desarrollo Campesino). Tenían varias peticiones, entre ellas la renuncia del presidente y la nacionalización de la energía eléctrica. Independientemente de si estamos o no de acuerdo con las peticiones de esta organización podemos hacer un análisis objetivo de sus acciones y de sus incentivos para realizar este tipo de movilizaciones masivas.

Como grupo organizado de ciudadanos, CODECA entiende que para hacerse escuchar necesita hacerle presión al Estado. Esto no puede lograrse solamente convocando a una manifestación pacífica en la plaza central de la ciudad porque los resultados no serían inmediatos y tendrían que realizar una alta inversión de tiempo y dinero. Por esta razón deciden entonces hacer uso de las vías públicas para movilizarse y manifestar. Sus acciones crearán molestias a los demás ciudadanos que no son parte de su movilización y así, indirectamente, estos también presionarán al gobierno para que dé una solución pronta al problema. Al hacer estas movilizaciones masivas CODECA también demuestra la gran influencia que posee. Dejando de lado el hecho de que probablemente más de la mitad de las personas que asistieron a la movilización no sabían ni una de las peticiones que estaban demandando, el simple hecho de que CODECA pudiera desplazarlos a todos a la ciudad representa su poder como un actor político y un grupo de presión.

Pero ¿cómo logra movilizar a tantas personas? Probablemente encontrando los incentivos perfectos. Un punto muy controversial sobre las peticiones de CODECA es la nacionalización de la energía eléctrica. La empresa eléctrica Energuate (que no es nacional) ha tenido problemas con comunidades del interior del país por años debido a que estas no cancelan las deudas que tienen por los servicios eléctricos. Esto ha llevado a que se les corten dichos servicios a muchas personas, quienes han respondido tomando dichos servicios de manera ilegal. Así, con la promesa de recibir luz sin necesidad de pago, CODECA probablemente convenció a varias personas de que se unieran a su causa. Otro incentivo es probablemente la promesa de una remuneración; al ofrecer cierta cantidad de dinero a cambio de apoyo durante la movilización, CODECA obtiene más apoyo. Acá podemos ver su capacidad económica que solamente nos deja con más dudas aún sobre la procedencia de sus fondos. Esto también evidencia que, probablemente, la mayoría de las personas que decidieron participar en la manifestación del martes no poseen un trabajo fijo que puedan perder por ausentarse sin justificación. Así, jugando con los intereses y las necesidades de las personas, CODECA obtiene el apoyo que necesita para realizar estas manifestaciones y conseguir sus objetivos.

Colaboración
Alejandra María Penagos Samayoa
Estudios Políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

Predicciones de Nostramusos

(Prensa Libre, 26 de Diciembre del 2004)

  1. Los Gobiernos seguirán compitiendo con Santa Claus.
  2. Solo los delincuentes tendrán armas, pues la lucha para desarmar a los ciudadanos honrados continuará, para que los primeros no corran peligro cometiendo crímenes.
  3. Dios hizo un solo globo, pero a los antiglobalistas no les gusta el diseño del Señor y seguirán oponiéndose.
  4. La mayoría de las ONG seguirán timando a los incautos que las financian, no digamos a los políticos que las escuchan. También seguirán metiendo impunemente a su cuchara en todo, como si realmente tuvieran alguna representatividad y no fueran sin más el negocio de sus dirigentes.
  5. Los gobiernos del mundo seguirán haciendo tratados, como si fuesen los Gobiernos, y no las personas, quienes comercian.
  6. La democracia sin liberalismo seguirá decepcionando no solo a los latinoamericanos, sino a otros pobres.
  7. Los narcos seguirán apoyando a los puritanos en contra de legalizar las drogas, para que no baje el precio y se les acabe su cartel.
  8. Los de los derechos humanos seguirán amando a la humanidad y detestando a los seres humanos
  9. Los ecohistéricos seguirán oponiéndose a que los humanos dispongan de los recursos que Dios les brindó para su explotación y disfrute
  10. Los Dreyfuss guatemaltecos (los Lima) seguirán presos, mientras los asesinos de monseñor Gerardi seguirán en cócteles y fiestas. Porque siempre se necesitan chivos.
  11. Después de una adecuada investigación, los ecólogos nihilistas averiguarán qué quiere decir nihilista, y lo peor es que les va a gustar.
  12. La embajada de Islandia les quitará la vista a los jueces y funcionarios que se porten mal.
  13. El dióxido de carbono, ¿huy!, lo produce gente que respira aire. Por lo tanto, el Procurador de los Derechos Humanos pondrá letreros recomendando a la gente que se abstenga de exhalar el aire que inhala.
  14. El Presidente continuará sus viajes, para que su vice juegue a presi.
  15. La Corte de constitucionalidad demostrará su versatilidad teniendo cuidado de no sentar precedentes.
  16. La justicia social acabará de una sola vez con la justicia a secas, para estar al día
  17. El Cardenal va a emitir una carta pastoral explicando el problema de la balanza de pagos, con las recomendaciones pertinentes al Banco de Guatemala para que maneje la política monetaria con espíritu de sensibilidad social
  18. El Cardenal va a emitir otra carta pastoral en la que recomendará las tasas de interés que considere adecuadas.
  19. La conferencia Episcopal hará un profundo estudio, para establecer cuál debe ser el salario mínimo.
  20. La Conferencia Episcopal va a recomendar a la gente que no se meta en lo que no entiende.
  21. China seguirá demostrando que es el capitalismo y no la democracia lo que saca a los pueblos de la pobreza.
  22. El Banguat seguirá comprando dólares para financiar, con la compra de bonos, el déficit fiscal de los Estados Unidos. A eso se le llamará Acumulación de Reservas Internacionales.
  23. Rigoberta Menchú seguirá apantallando al mundo con sus fábulas, su gran imaginación y la ayuda de Chirac.
  24. Chávez se declarará presidente vitalicio democráticamente, por petición popular, con el apoyo de Castro y el visto bueno de Carter.
  25. Los Estados Unidos seguirá aprendiendo que agringar al mundo cuesta sangre.
  26. El DDT seguirá prohibido, porque es preferible que la gente se muera de paludismo a que los mosquitos o los parajitos se contaminen con esa sustancia.

¿Cómo afectan los paros en la economía del país, podrían haber alternativas?

Los paros y bloqueos siempre generan gastos adicionales a empresarios y ciudadanos, unos pierden más que otros dependiendo del producto y actividad. Seguro un vendedor rutero pierde más que un doctor. Y un distribuidor de melocotones pierde más que uno de telas.

Un costo que sube de forma peligrosa, que no se ve pero existe, es el aumento de riesgo país. Los compradores de fresas de Canadá ven que es mejor negociar con otros proveedores pues en Guatemala hay muchas posibilidades de incumplimiento. Hay negocios que se van a dejar de hacer. Los importadores buscarán comprar en Chile o Colombia, aunque sea más caro, pero hay menos riesgo. Eso lo pagaremos todos los guatemaltecos pues menos actividad empresarial genera menos demanda de empleados, aumenta el desempleo y bajan los salarios.

Conociendo Guatemala y sus procesos, la prepotencia, es la peor alternativa. Hay muchos problemas, la falta de diálogo solo polariza y manda el mensaje que no podemos resolver nuestras diferencias en una mesa y tiene que ser con huelgas o con el uso de la fuerza. La huelga y la policía debe ser la última opción y no la primera.

Análisis del presupuesto de gastos de Guatemala

El presupuesto es siempre un tema polémico en Guatemala y en muchos países de Latinoamérica en los que con certeza, si pudiéramos, lo distribuiríamos de una mejor manera. Es decir, todos nos alarmamos cuando al ingresar a la página del Ministerio de Finanzas, vemos que el presupuesto aprobado para el 2016 es de 71 mil millones, y de ese monto, 18% y 33% respectivamente corresponden a “Servicios de la deuda pública” y “Obligaciones a cargo del Tesoro del Estado” y únicamente un escaso 7% a Salud Pública. Todos quisiéramos hacer, de buena fe, las cosas diferentes.

grafica 1

Cada vez que se analiza el presupuesto, es necesario comprender el entorno histórico en el que Guatemala se ha desenvuelto en términos presupuestarios, para poder contestar las siguiente preguntas: ¿Qué estamos haciendo?, ¿Cómo llegamos aquí?, Y sobre todo la pregunta que todos los politiqueros, políticos, y personas apolíticas se hacen al despertar; con todos los conflictos que Guatemala está viviendo ahora: ¿Algún día podremos estar (o en algún momento estuvimos incluso) mejor de lo que estamos ahora?

La gráfica anterior muestra lo que el gobierno ha gastado anualmente en los últimos cinco períodos de gobiernos. Lo que aquí mostramos es el presupuesto ejecutado, es decir, este monto es lo que en realidad se llevó a cabo a partir de modificaciones hechas al presupuesto aprobado de cada año, y la capacidad de ejecución de cada equipo de gobierno.

grafica 2

La gráfica anterior muestra la variación anual porcentual, de cómo aumentó (o disminuyó únicamente en el año 2004) el presupuesto en términos de su año anterior. Podemos observar que los años con mayor crecimiento fueron 1997 y 1998. Los cuatro años de gobierno de Álvaro Arzú se caracterizaron por un crecimiento alto del presupuesto, y no se debe olvidar que la época de los noventas fue de mucha inestabilidad macroeconómica, justamente por el creciente gasto gubernamental, con su respectivo aumento en el déficit fiscal. El gobierno que más aumentó el gasto dentro de sus cuatro años en términos porcentuales, fue el de Arzú.

En la siguiente gráfica se presentan barras correspondientes al total del presupuesto nominal utilizado los cuatro años de cada gobierno. Sin excepción, cada presidente ha contado con más recursos para gastar durante su gestión. Hay que tener en cuenta que lo que se muestra es la suma de los cuatro años, que en los cuales ejecutaron su plan de gobierno (en el caso de Arzú, de 1996 a 1999 y así sucesivamente). La línea negra, denota el movimiento de crecimiento porcentual que tuvo el presupuesto de un gobierno respecto al anterior. Acá notamos que significativamente, Portillo fue quien más hizo crecer el presupuesto, seguido de Colom. Dos gobiernos que le apostaron a los programas sociales, aumentando en gasto público hacia esos rubros, y según mediciones actuales, no se logró disminuir la pobreza.

grafica 3

Para seguir con el análisis del presupuesto, y saber si el gobierno tiene más o menos ingresos reales, debemos utilizar el concepto que en economía se conoce como deflatar cantidades, es decir, eliminar el efecto del aumento de los precios. Los datos son los siguientes:

grafica 4

El presupuesto, a precios nominales del 1995 al 2015 ha aumentado casi 600%. En 20 años (5 períodos presidenciales) paso de Q 9,000 millones a Q 62,500 millones. En términos reales el aumento fue 134%, pasando de 9,000 millones de quetzales de 1996 a 21,044 millones de quetzales de 1996.

En conclusión el Estado de Guatemala siempre ha contado con más recursos, tanto nominales como reales. Cada gobernante se las ha arreglado para tener más ingresos y aumentar el gasto.

Lourdes Pérez
Estudiante de Ciencias Económicas
Universidad Francisco Marroquín

Populismo hizo popular a Trump

Luis Pazos

Donald Trump no ha sido buen empresario, pues redujo el capital que heredó; sin embargo, ha resultado uno de los mejores difusores de su imagen en la campaña para Presidente. Trump era conocido solo como un rico más en la ciudad de Nueva York y por algunos programas de televisión. Su principal objetivo, como lo sabe cualquiera que aspira a un puesto público de elección popular, es darse a conocer.

Usted puede ser honesto, preparado y saber qué hacer para sacar a un país de la miseria y corrupción, pero si no es conocido, difícilmente ganará una elección. Por ello, algunos candidatos dicen: “que hablen de mí, aunque sea mal, lo importante es que la gente me conozca”.

El primer paso para seleccionar a un candidato en un partido es el porcentaje de electores que lo conocen, después ven sus cualidades, personalidad y otras atribuciones que les exige cada grupo político.

Trump adoptó la estrategia de expresar afirmaciones que causan controversia para darse a conocer: “Voy a construir un muro entre México y Estados Unidos y que los mexicanos lo paguen”, es una estupidez, y lo sabe Trump, pero le ha dado muchos votos, y no de los que quieren se construya el muro, sino de quienes lo criticaron, se manifestaron en su contra y le dieron mucha exposición en los medios masivos de comunicación.

Cuando Donald Trump dijo que va a terminar con el Tratado de Libre Comercio, es para engañar a obreros y sindicatos del partido demócrata, que consideran que el Tratado de Libre Comercio les quitó empleos. Trump olvida que el TLCAN le dio poder adquisitivo a los mexicanos, que es el país del mundo que gasta el mayor porcentaje de los dólares que recibe por exportaciones a EUA en importaciones de EUA. Pero a Trump no le importa decir mentiras, solo darse a conocer, que hablen de él y ganar las elecciones, eso es el populismo electoral.

Si no queremos ayudar a los populistas electorales, que los hay en casi todos los partidos y paises, no los critiquemos a ellos sino a las políticas que proponen, pues aunque no lo busquemos, cada vez que los insultamos o nos manifestamos contra ellos, aumenta su popularidad y muy probablemente sus votos, y los acercamos al triunfo electoral.

EPN: soluciones a media y tardías

EPN: soluciones a medias y tardías
Luis Pazos

El presidente Enrique Peña Nieto señaló que si se hubiera instrumentado unos años antes la Reforma Energética tendríamos otro México, correcto, pero no dijo que fue su partido, el PRI quien se opuso a esa reforma en el 2008.

La administración del presidente Peña Nieto se ha caracterizado por ser más reactiva que preventiva. En sus tres primeros años no realizaron los ajustes necesarios en Pemex para evitar su quiebra. Fue hasta que se quedaron sin efectivo para pagar sus obligaciones, cuando cambiaron a su director, quien no instrumentó los cambios programados. En SEDESOL sucedió algo parecido, tuvieron que pasar tres años para darse cuenta que se aumentó el gasto en programas contra la pobreza a la vez que se incrementó el número de pobres.

Fueron tres años perdidos, en los que pudieron mejorar la economía, pues el hoyo de ingresos que produjo la baja del petróleo, fenómeno al que muchos culpan de los crecientes desequilibrios macroeconómicos en México, se compensó con los ingresos adicionales generados por el aumento de impuestos; pero en lugar de reducir el gasto, lo que hubiera llevado a un menor endeudamiento y menor déficit, lo aumentaron, como si les sobrara dinero y con la finalidad, no confesada, de contar con recursos para asegurarse el triunfo en las elecciones estatales en 2016, donde tuvieron un gran fracaso.

Los crecientes desequilibrios en las finanzas públicas en los tres primeros años de este gobierno, resultaron en un crecimiento récord de la deuda y del déficit presupuestal, que debilitaron el entorno macroeconómico y contribuyeron a que la volatilidad internacional le pegará más a México en la devaluación de su moneda.

A mediados del 2016 anuncian tardíos recortes del gasto y plantean un superávit primario, es decir sin contabilizar el pago de la deuda, para el 2017, lo que deberían haber hecho desde el 2014.

Postergar cambios y actuar como si el problema fuera “administrar la riqueza” en los tres primeros años de esta administración, es la principal causa de un menor crecimiento y una mayor devaluación, no factores externos.

Esta época de cambios demanda prudencia

En épocas de cambio muchas veces no es fácil ver lo bueno o lo malo pues regularmente el ambiente está muy oscuro, rodeado de muchas ideas, y lo más complejo es que los tiempos de cambio ponen a prueba nuestro conocimiento, y sobre todo la capacidad de aplicarlo, sin ser presa del pasado ni muy entusiastas con lo que se cree este por venir.

Guatemala vive un año de cambios. No está en mi memoria un ataque frontal contra la corrupción, contra el status que; tanto político como empresarial. La eficiencia del Ministerio Público solo se podía ver en artículos de opinión, donde muchos deseaban ver al MP convertirse en una institución capaz de llevar a los malos frente a un juez con suficientes elementos para lograr condenas.  Hoy estas columnas empiezan a ser una realidad, pero no está claro cómo reaccionar; los medios, las redes, los ciudadanos se ensañan contra  los acusados, ven en la fiscal Aldana y el Comisionado Velásquez una especie de superhéroes, los acusados buscan defenderse pero no saben exactamente como, pues comúnmente estos casos se arreglaban debajo de la mesa y buscan desprestigiar a sus acusadores. Probablemente en nuestro sistema legal hacen falta leyes y aclarar algunos procesos, pero los cambios son positivos aunque el ambiente a futuro no está del todo claro.

Dice el refrán, “en río revuelto ganancia de pescadores”. Para complicar la situación de Guatemala siempre hay quienes quieren sacar “ganancias” de la inestabilidad que actualmente vivimos.  Quienes buscan vivir con un gobierno que cumpla funciones básicas, que sea eficiente o por lo menos probo en el manejo de recursos, deben estar pendiente de que el Estado no sea capturado por burócratas, empresarios, políticos, organizaciones sociales o pseudo sociales, e incluso la comunidad internacional.

La justicia hoy, espero nos libre de las garras de mercantilistas y pseudo empresarios, que han visto en el Estado, específicamente en los  burócratas y políticos, el camino fácil a la riqueza, han construido una alianza perversa que les permite alcanzar riquezas a costillas de los contribuyentes, generando altos niveles de corrupción, lo que les ha permitido alejarse de la dinámica sana del mercado, donde la única forma de enriquecerse es sirviendo a los consumidores.  Hoy esa dinámica perversa de servir a los políticos en lugar de a los clientes, esta siendo duramente atacada. Esperamos librarnos de estos buscadores de rentas.

Se debe ser muy prudentes y sagaces para no caer con otros buscadores de rentas que son igual de peligrosos que los anteriores. No podemos salir de la cooptación del estado en manos de mercantilistas para caer en manos de sindicatos, de ONG, de burócratas y otros vividores del presupuesto estatal.

Hoy estamos en una lucha para liberar al estado de toda amenaza de cooptación. Hoy Guatemala busca blindarse de todos los grupos que pueden capturar al estado, y no tenemos que creer que quienes luchan por esta liberación o dicen luchar, son ángeles que buscan solo el bien para el país.  Muchos de ellos tienen sus intereses, incluso los superhéroes Aldana e Iván, tiene tal vez sus agendas ocultas, de las cuales tenemos que estar muy pendientes.

Hay un grupo que se ha atrevido a decir que “el enemigo es la inteligencia”.  Es decir, que hay quienes están en contra de los intelectuales e inteligentes de Guatemala.  El enemigo no es la inteligencia y menos las personas inteligentes, el enemigo son los que quieren vivir a costa del Estado y usan la inteligencia para disfrazar sus despropósitos. Estos inteligentes son de derecha y de izquierda.

Como siempre la lucha debe ser por disfrutar de en un país cada vez más libre, sin privilegios, en el cual podamos exigir a nuestras autoridades porque tenemos derechos, y no tengamos que agachar la cabeza ante burócratas o políticos para pedir permisos por cada actividad pacífica que queremos realizar.

Cristian Álvarez

Director de CADEP

¡No le tienes que vender al gobierno!

En Guatemala, la economía informal supera el 50 por ciento, y el gasto del gobierno no llega al 12 por ciento de PIB (Producto Interno Bruto).  Esto demuestra que si tú vendes un producto, tu mayor potencial de ventas está fuera del presupuesto del Estado; es decir, las ventas  potencial para los empresarios son 20 veces más grande fuera del gobierno.

Tomando como ejemplo el Ministerio de Salud; este tiene aproximadamente 5 mil millones de quetzales de los 70 mil millones que es el presupuesto (una catorceava parte del presupuesto). En primera instancia, debemos considerar que el presupuesto nacional es menos del 12 % de la producción nacional; por lo que, por una pastilla que compra el gobierno más de 50 se pueden vender fuera del ámbito estatal.  Claramente, tener un cliente que te compre Q 100 millones al año es más apetecible que tener 1,000 clientes que te compren Q 100,000 cada uno. Sin embargo, ver al Estado como tu cliente principal, es una de las principales causas que corrompe tanto a empresarios como a políticos y burócratas.

Las cifras anteriores nos demuestran que la oportunidad para crecer no está en el Estado, sino, en el mercado, pero para eso hay que competir.  Para competir en el mercado se requiere tener: buenos precios, buen servicio al cliente,  canales de distribución eficientes, inversión en la marca, publicidad, estar pendiente de lo que los clientes demanden, y sobre todo, saber hacerlo mejor que la competencia.  No cabe duda que la competencia les genera miedo a los empresarios, pero no olvidemos que genera buenos resultados a los consumidores.  Son los consumidores a quienes les tiene que dar miedo la falta de competencia, pues su mejor arma es irse con la competencia. Es decir, es el consumidor quien castiga al empresario al irse con otro proveedor.

A diferencia del mercado económico, la competencia en el mercado político implica una lucha por ganar un espacio en el presupuesto del Estado. Para ello, regularmente se invierte en hacer lobby con funcionarios del Estado, o a través de colaboraciones durante las campañas políticas. No se debe olvidar que en el mercado político, tu cliente principal es el político; ya sea el ministro, el diputado o el presidente; por lo que tu lealtad esta con ellos.  Además, cualquier persona que quiera ingresar en el mercado político tiene que estar consiente que todo el esfuerzo de ventas tiene que estar destinado a garantizar o aumentar las probabilidades que escojan tu producto. Y que no se olvide que son los funcionarios públicos quienes deciden qué comprar, y a quién. Por lo que las reglas del juego te obligan a quedar bien con un político, o burócrata; muy distinto  al mercado económico, en donde tu principal meta es lograr la satisfacción del cliente, y así retenerlo.

Actualmente, uno de los mecanismos de defensa de la democracia, es visibilizar las inversiones de financistas de campaña, para frenar la cooptación del Estado; con el fin de evitar que el proceso de compras del Estado sea abiertamente una competencia por quedar bien con los políticos de turno.  Por lo que es sano para el proceso político saber quién le da dinero a quien. Esto ayuda a la sociedad organizada, fiscalizar y estar pendiente de quién le debe qué favor a quien. Por supuesto, este no es un modelo perfecto, pero la evidencia señala que a mayor control sobre pago de favores, mejor funcionamiento tendrán los gobiernos.

Sobre el financiamiento electoral, el artículo 407 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos, indica que los fondos deben ir al partido y no a los candidatos, y se establece que las donaciones anónimas son delitos.  Muchos de estos controles buscan evitar el pago de favores futuros, ya que no solo terminan dañando el presupuesto del Estado, sino que capturando al mismo.  Y sobre todo, está ley busca transparentar los procesos para evitar el financiamiento de estructuras criminales, encabezadas por: secuestradores, la red de trata de personas, narcotráfico, etc.   Al final, la ley nos sirve de protección de aquellos grupos criminales, quienes buscas capturar el Estado y aquellos pseudo empresarios, quienes buscan cooptar el Estado al eliminar la competencia a través de privilegios.

No cabe duda que Guatemala necesita de nuevos liderazgos políticos, y sobre todo de empresarios que se involucren en política respetando el principio de igualdad ante la ley.  Involucrarse no debe verse como algo necesariamente malo, lo que nos tenemos que preguntar es: ¿Con qué fin nos involucramos en política? Al final, después de todas las capturas que ha dejado el 2016, espero que surjan nuevos liderazgos empresariales, que: estén en contra de los privilegios, que se alejen de las tentaciones de entrar en el mercado político, y sobre todo, que tengan la visión de que cuando el país crece, a todos nos va mejor, y ese crecimiento económico solo se logra en ausencia de privilegios, y bajo un sistema de justicia independiente que garantice la vida y la propiedad.

También, espero ver una nueva generación de políticos, más profesionales y probos, guiados por una ciudadanía que comprende cada vez mejor la importancia que el Estado no es un negocio, y que su función principal es velar por el cumplimiento de la ley.

Cristian Álvarez
Director
Centro Para el Análisis de las Decisiones Públicas – CADEP

La Captura del Estado

En Public Choice, el término “teoría de la captura” o “captura del ente regulador”, se refiere a la situación que ocurre cuando los grupos de interés, o rent seekers, que se ven directa o indirectamente afectados por las políticas públicas, emplean sus estrategias y recursos para obtener regulaciones que los benefician; logran “capturar” o acceder a las decisiones del ente regulador para su beneficio propio. El resto de participantes de la colectividad, en igualdad de condiciones, se ve imposibilitado de competir y acceder a un mercado libre de oportunidades; obtener concesiones, prestar servicios públicos, o realizar cualquier otra actividad en que dicho ente capturado tenga discreción, y deba conocer y tomar decisiones. El ente regulador capturado se vuelve protector de los intereses de sus captores, y pierde su naturaleza de regular conforme a los principios del Estado (bien colectivo), que a la larga se traducen en resultados económicamente más eficientes.

El Nobel de Economía George Stigler, llamaba “Economía de la Regulación” al estudio de estos temas, y explicaba entre otras cosas que, los entes reguladores benefician únicamente a los grupos de presión, porque aunque fuera costoso el cabildeo para asegurarse privilegios, ellos los pagaban, ya que el resultado era muy beneficioso y pues el resto de la colectividad no los apercibía, o era muy alto el costo de organizarse y oponerse.

En Estados Unidos, el tema es de intenso debate, y hay muchos tratadistas que lo discuten diariamente, ejemplo de ello es lo que algunos consideran captura del ejecutivo estadounidense, que devino después de la llamada “Abdicación Legislativa”. El Congreso de Estados Unidos de América, relegó gran poder al Presidente de Estados Unidos después de la aprobación de la Ley Patriota, a causa de los atentados del 11 de septiembre de 2001.  Después de esta “abdicación”, el Presidente obtuvo amplios poderes, y habría “sido capturado” por grupos de presión. Así pues,  la crisis económica y presupuestaria actual, fue causada en gran medida a los efectos posteriores de la “democratización” de las inmensas deudas de grandes empresas, y banqueros de Wall Street en el 2008. Estos rescates financieros, o “bailouts” (tema preferido de los candidatos a la presidencia actual de dicho país) fueron otorgados por el capturado ejecutivo estadounidense de forma muy generosa, y ha sido punto de gran discusión. ¿Por qué el Presidente hizo esto?, La respuesta inmediata fue “para rescatar la economía mundial de un colapso”, pero no sabemos a ciencia cierta si el remedio fue peor que la enfermedad, debido a que actualmente los Estados Unidos maneja una inverosímil deuda de catorce dígitos. ¿Son estos bailouts beneficiosos? ¿Se justifican estos rescates? Es discutible la respuesta, pero a Public Choice le interesa más la pregunta: ¿Por qué se dieron? Y es aquí que hablan de la captura del ente regulador, en este caso del ejecutivo estadounidense por estas enormes entidades, empresas que frecuentemente financian campañas políticas, y que obtienen grandes contratos de parte del Estado.

En Guatemala, el Ministerio Público acaba de destapar un verdadero tsunami que ha denominado “Cooptación del Estado”, en el que diversos sectores se ven involucrados en escándalos de corrupción por presunto financiamiento ilícito de partidos políticos. De ser ciertas las afirmaciones del Ministerio Público, nos encontramos ante un típico caso de captura; el Estado guatemalteco no se organiza para “proteger a la persona y a la familia, y su fin supremo en la realización del bien común” ni que es deber del Estado “garantizar a los habitantes de la República: la vida, la libertad, la justicia, la seguridad la paz y el desarrollo integral de la persona” como reza nuestra Constitución, sino más bien para proteger los intereses económicos de estos grupos de presión, o rentistas. Los grupos empresariales, sindicatos, banqueros y otros grupos de presión habrían capturado exitosamente mediante sobornos y otras dádivas la influencia de los administradores públicos, obteniendo así jugosos contratos y otros beneficios. El resultado es, según explican los economistas, negativo para el país, pues se traduce en falta de libre competencia, falta de certeza legal y todas sus consecuencias ya conocidas. El Estado guatemalteco estaría al servicio de sus captores, dejando de realizar los objetivos para los cuales fue creado.

Algunos acusan a Public Choice de únicamente explicar los fenómenos y no dar soluciones a los mismos; pienso que esa es el área actual de interés de esta interesantísima disciplina. Con respecto a la teoría de la captura, hay varias posturas: hay quienes piensan que el riesgo que un ente sea capturado es tan grande que lo mejor es clausurar el ente; entre menos entes reguladores haya, mejor. Dejar que las fuerzas del libre mercado actúen solas y que con un buen marco legal que proteja los derechos individuales, las fallas propias del mercado como las externalidades negativas pueden ser resueltas.  Otros dicen que los entes reguladores siempre deben existir, pero que deben ser permanente auditados o vigilados externamente, es decir por entes no públicos.

La captura de los entes reguladores es un fenómeno que existe es todo el mundo en diversas medidas. El poder coercitivo del Estado, es un activo que debe ser utilizado de conformidad con las leyes; de conformidad con el beneficio colectivo como reza la Constitución. Las leyes establecen que los entes reguladores deben otorgar concesiones, permisos, licencias, a los actores que ofrezcan la opción más eficiente económicamente hablando en un ambiente de libre competencia. No hacerlo así, conlleva resultados adversos a la economía que, aunque no los sintamos tan presentes, están ahí, son devastadores y nos afectan a la mayoría. Todos los ciudadanos deberíamos dejar de ser apáticos e involucrarnos más activamente en evitar la captura de los entes públicos reguladores. Es  una obligación de todos.

Héctor López Saldoval

Corrupción Tipo I y Tipo II

La corrupción golpea día a día a Guatemala, y la semana pasada con el caso denominado “Cooptación del Estado” ha quedado claro el tamaño y la forma de operar de políticos, medios de comunicación y empresarios.

No podemos dejar de pensar que cada  tragedia es, en parte culpa de los burócratas, políticos y empresarios que se roban el dinero, con el cual se pueden mejorar los drenajes, carreteras, educación y salud. Gracias a las redes sociales cada día es más fácil saber quiénes son los ladrones, y cuáles son los montos.

Una transacción de corrupción siempre tiene tres partes; el que pide la mordida, el que da la mordida, y un tercero que esconde la información. No pienso defender a ninguno de los tres, pero si hay males mayores.  Por ejemplo; no hace el mismo daño quien sabe de la existencia de plazas fantasmas y esconde la información, que cuando la prensa conoce de esos excesos y decide no publicarlo, es decir, cuando la prensa vende su silencio.

Pero también hay que diferenciar tanto a los que piden, como a quienes dan mordida; en ambos casos hay una falta de ética, que muchas veces puede ser incluso inmoral, pero no toda la corrupción es igual de dañina o de inmoral.  Es muy importante hacer ver las diferencias entre; quien da mordida y es víctima, y quien organiza la mordida y es igual o peor que quien la recibe.

Veamos esta diferencia con un sencillo ejemplo, (que posiblemente nos ha pasado o hemos oído que le ha pasado a alguien cercano).  Corrupción Tipo I: si usted olvida la tarjeta de circulación en casa y lo detiene la policía; quienes le salen con “nos tenemos que llevar su carro consignado”; usted se pone nervioso, llama a su casa, pide que le envíen la tarjeta, su hijo pagaría taxi, en fin, un desastre y debe invertir dinero para salir del problema. Y de repente el policía le dice; ¡ayudémonos!, usted siente un alivio, le da doscientos quetzales, se ahorra el taxi, no pierde más tiempo. Usted fue víctima de extorción. Aunque haya actuado “mal” al aceptar dar mordida, usted siente que ganó o que se ahorró algo.  Fue extorsionado a causa de leyes, absurdas algunas y complejas, casi todas.   Esa combinación de leyes malas y muchas, es el terreno propicio para que los empleados públicos puedan pedir mordidas y extorsionar a los ciudadanos y empresarios.   Este tipo de corrupción, es el resultado de la vida en una sociedad que vive por permiso y no por derecho, la tramitología se esquiva dando mordidas, y los burócratas encuentra un complemento para su trabajo, pues sube su sueldo, y se ganan amistades “ayudando”, pues muchas veces representan ahorros importantes a los usuarios de los trámites estatales, creados por el mismo sistema. La mordida nos salva de ellos mismos.

Corrupción tipo II: distinto es planear proyectos espurios en conjunto (empresarios – diputados – ministros – jueces), para lograr saquear al Estado,  extorsionar empresarios o sacar mordidas de los trámites. Inventarse un proyecto de dragado de ríos para robarse varios millones, negociar la construcción de una carretera sin supervisión o interferir en contratos de medicina haciéndolos a la medida. Contratar especialistas para que armen procesos de contrataciones  que pocas empresas pueden cumplir, y pasado el evento es muy complicado seguir la pista a quienes participan en los ilícitos. Esa corrupción es un crimen mucho más deleznable y punible que dar o pedir mordida por no llevar tarjeta de circulación.

No debemos olvidar que la corrupción Tipo I surge muchas veces para sobrevivir a tantas leyes que nos ahogan. Sigue siendo un acto que se debe abolir y combatir, pero muchas veces es resultado de un mal diseño institucional.

Y la corrupción Tipo II, es porque hay políticos, burócratas y empresarios sin moral, que solo ven como llenar sus bolcillos de dinero.  No hay duda que es un acto cargado de ilegalidades y que hace daño presente y futuro a la sociedad.   Es un acto que se asemeja a un secuestro, es decir, el acto que en derecho penal, a mi gusto, merece la pena más severa, pues implica hacer daño con alevosía y ventaja, observar a la víctima y escoger la más débil, hacerla sufrir para aumentar el rescate, extorsionando a los padres. Saben el daño que hacen, y tienen mucho tiempo para arrepentirse y no lo hacen. Es planeado.

La corrupción Tipo II es equivalente a un secuestro.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas | CADEP
Universidad Francisco Marroquín