Bancas Centrales II

(Prensa Libre, 29 de mayo de 2005)

La principal función que se le asignó a las bancas centrales fue de mantener la “estabilidad” de los precios. En eso han sido un fracaso rotundo, comparado con la época de estabilidad de precios que había antes de que los Gobiernos asumieran el monopolio del dinero, cuando los precios bajaban, años tras año.

Se ha logrado establecer en confiables estudios que, sin las bancas centrales, no habrían ocurrido ni la gran depresión de los treinta ni las empobrecedoras y galopantes crisis  inflacionarias latinoamericanas, porque solamente pueden ocurrir cuando se prohíbe a la gente usar otro dinero que no sea la moneda de curso forzoso.

Es obvio que, si la gente pudiera escapar de la moneda que el Gobierno destruye, no habría inflación, porque las personas simplemente usarían otra. Precisamente para vedarles esa opción se impuso la histérica prohibición, ordenada a Ubico por los Estados Unidos, de tener oro y metales preciosos (excepto joyas y rellenos dentales). La situación que se creó fue tan ridícula que, hasta hace unos diez años, por orden del Banguat, se castigaba a los campesinos que, con palangana en mano, lograban sacar unas onzas de oro de los ríos, y también a quienes recuperaban plata en los desagües de los laboratorios fotográficos.

No olvidemos que la desacertada política del Banugat, en el manejo de lo que fue su monopolio de divisas, causó la crisis de los 80 en Guatemala, haciéndola incurrir en una deuda externa de unos dos mil millones de dólares.

Hoy el Banguat ya no es “dueño” exclusivo de las divisas ni tampoco puede prestarle dinero al Gobierno. Esas prácticas, dadas sus nefastas consecuencias, van desapareciendo en el mundo. En países como El Salvador ya prácticamente no existe la banca central, pues los salvadoreños dolarizaron su moneda y ya no hacen política monetaria.

En Guatemala todavía se interfiere en el mercado de divisas, distorsionando la realidad, so pretexto de crear estabilidad. La gente del Banguat pretende saber, mediante una formula arbitraria, cuál debería ser el precio del dólar, en vez del precio que fijan la oferta y la demanda del mismo. Para lograrlo, incurre en grandes pérdidas (ver el artículo de Jorge Jacobs, en Prensa Libre, el 12 de mayo). Cuando la formulita dice que el precio del dólar está muy bajo, emite nuevos e inflacionarios quetzales, con el fin de empujar su precio hacia arriba. ¡Después los “recoge”, distorsionando la tasa de interés! ¿Qué hace con los dólares, que ya sobrepasan los veinticinco mil millones de quetzales? Pues se los presta al Gobierno estadounidense o a otros bancos extranjeros, a bajísima tasa de interés. Y luego los llama reservas.

Imagine usted, apreciado lector, un país paupérrimo, que atesora dólares para prestárselos a países ricos. Imagine lo que podríamos tener a cambo de ese dinero. ¿Qué nos rendiría más, una supercarretera de costas a costa y frontera a frontera o las “reservas”?

Otra inusitada práctica del Banguat es que garantiza a los depositantes, si un banco particular llega a quebrar. Pero la banca central cuenta solamente con recursos del pueblo. Cuando a un negocio particular le va mal, los que pierden son los socios y los acreedores que voluntariamente le dieron crédito. Sería ridículo que se estableciera un impuesto para cubrir las pérdidas de negocios particulares. Pero eso es exactamente lo que hace el Banguat: por “magnificas razones”, le pasa las pérdidas al pueblo.

¿Qué contestaría usted si le preguntara, honestamente, si está dispuesto a garantizar con su dinero a bancos y a depositantes particulares? (Incidentalmente, la existencia de este tipo de garantía, copiada de los Estados Unidos, causó a ese país una de sus más desestabilizadoras crisis, la llamada “de los S & L”, en los 80).

Sin el engañoso ropaje “técnico”, el Banguat se quedaría sin tener qué hacer.

¿Cuál sigue siendo el problema fiscal de Guatemala?

Cada año, con mucha tristeza por el futuro de Guatemala, he encontrado discusiones muy pobres sobre el tema fiscal, un debate en el cual, año con año se recoge más de lo mismo, que busca culpables donde no los hay, y sobre todo que desperdicia en cada elaboración una ventana de oportunidad política para redefinir el rumbo como nación.   Analicemos un poco el tema.

El actual gobierno desperdició la oportunidad en el 2015 de tener un presupuesto que se ajustará a sus propuestas de campaña, y así lograr un primer año de alta ejecución y dar resultados a la población, lo que le permitiría agenciarse de más capital político para empujar los cambios que el sistema necesita. Por el contrario el resultado fue una baja ejecución presupuestaria, sumado a una acelerada pérdida del capital político del presidente y prácticamente condenó al partido de gobierno a no tener oportunidades de ser competitivo en las elecciones del 2019. Resumen, se pierden las ilusiones que generó un presidente más y otro partido más que llegó a gobernar, el cual correrá con la suerte de sus anteriores.

Para el 2017 el actual gobierno basa su plan fiscal en dos ejes principales: el primero es fortalecer la recaudación fiscal, sin importar los excesos que pueda cometer la SAT y por supuesto sin un análisis de los daños que estos excesos están ocasionando a la actividad empresarial y al clima de inversión en el país. Esta presión fiscal le va dar ingresos en el 2016 y 2017, mientras que en el 2018 la falta de inversión y de certeza se empezará a sentir, aumentará la informalidad, disminuirá de la actividad económica con su respectiva disminución en los ingresos fiscales. El segundo eje es lo que llamaron un presupuesto participativo, y en su elaboración convocaron a la sociedad civil para que hicieran propuestas, y de esta idea resultó una larga lista de deseos, sin prioridades. El resultado de presentar un presupuesto que no tiene rumbo, al igual que en el 2016 deja a cada ministro a cargo de la dirección que le quiera dar a su institución, es un año más perdido, y a eso se debe sumar que esa lista abierta de deseos estará muy lejos de la realidad, generando nuevos focos de ingobernabilidad.

Los analistas están perdiendo la brújula y los políticos hace rato que la perdieron al apoyar un plan para que las empresas paguen más impuestos, (de forma justa o injustas) ya sea en el presente (reformando las leyes, como el secreto bancario)  o en el futuro endeudando más al país, pues insistir en cubrir o aumentar el gasto público no es el principal problema que afecta el desarrollo de Guatemala, sino la desviación, el derroche y robo de los impuestos por los gobernantes, pasados y presentes.

Es importante revisar los datos y la historia de los países que hoy son ricos. Ningún país del mundo ha resuelto sus problemas de pobreza, desempleo y bajo crecimiento, aumentando impuestos o aumentando la recaudación fiscal en relación con su Producto Interno Bruto.  Los problemas de la pobreza se resuelven incrementando la inversión, con la presencia de pequeñas, medianas y grandes empresas, las cuales huyen de los países con más impuestos y presiones fiscales, así como huyen también de la incertidumbre política y económica.

El plan presentado por el Director de la SAT para seguir persiguiendo empresarios, (buenos y malos), podrá ayudar a aumentar la recaudación fiscal, pero no ayudará al desarrollo económico y tampoco a los más pobres.

El presupuesto participativo de gastos presentado por el Ministro de Finanzas, cerca de los 79 mil millones, podrá ayudar a aumentar el gasto público como porcentaje del PIB (para alegría de algunos analistas) pero solo traerá desequilibrios fiscales que llevarán al gobierno a un nuevo endeudamientos sin posibilidades sanas de pago.  Los problemas de la ineficiencia del gobierno actual (y pasados también),  no son resultado de la existencia del grupo denominado “la línea”, que organiza la evasión o elusión fiscal, sino de un irresponsable e improductivo gasto público, que en nada apoya un mayor crecimiento económico.

Si en realidad un gobierno quiere ayudar al desarrollo de Guatemala, debe presentar planes para reducir el gasto público, aumentar su productividad, detectar sus desvíos, transparentar su destino y recuperar los recursos robados en el pasado.

La solución a los problemas de ineficiencia en el gasto público, déficit fiscal, deuda pública  y pobreza no está por el lado de mayores impuestos y controles fiscales a las empresas, sino en limitar los gastos de los gobernantes y establecer una mayor vigilancia en el uso de los recursos.  Es la desviación, el derroche y robo de los impuestos por los gobernantes lo que no nos permite romper el círculo vicioso de malas instituciones de justicia que da como resultado malos políticos y malas políticas públicas.

No es dando más dinero a los gobernantes que se solucionan los problemas de delincuencia, pobreza, violencia, desnutrición, mala educación, etc. es invirtiendo los ingresos fiscales, primero en más y mejores controles y luego en proyectos priorizados.

Cristian Álvarez
Director
Centro de Análisis de las Decisiones Públicas

Esteve Jobs, el milagro de una adopción

Conocía sobre Steve Jobs lo mínimo; co-fundador de Apple, un icono no solo en la tecnología, sino en mercadeo, y también un ejemplo de las ventajas de vivir en un país con oportunidades donde estas historias de éxito se repiten mucho más que en otros países. Y lo que más me gusta de hablar de este personaje, es la simpatía que muchos ciudadanos del mundo sentían por él.  Es el ejemplo de empresario; alguien que arriesga, lucha por sus ideas, y se enfoca más en crear que en ganar dinero, por supuesto que si creó algo de beneficio para la sociedad recibirá ganancias, y dentro de más intercambio, más grande será su fortuna.

Pero lo que no sabía es que Steve fue adoptado, que gracias a esa magnífica institución que se base en el amor, tuvo una segunda oportunidad de crecer rodeado de amor.    En esta conferencia, por la aceptación de un doctorado, cuenta esa primera parte de su vida. (http://www.youtube.com/watch?v=D1R-jKKp3NA&feature=share)

Mientras lamentamos la muerte de Steve Jobs, un genio que sin duda los amantes de ipod, iphoene, ipad, etc. lo extrañaremos, en Guatemala estamos matando a futuros Steves Jobs, una simple ley les está robando la posibilidad, a muchos niños que no nacieron en una familia que los rodee de amor y cosas buenas, de integrarse a la sociedad de la mano de una familia sustituta. En el siguiente documental;  (http://reason.com/blog/2011/10/06/reasontv-abandoned-in-guatemal) podemos ver como una nueva ley hizo que las adopciones pasaran de más de 5,000 casos en 2007 a 35 en el 2010.  Es un dato que vale la pena revisar, y sobre todo determinar si los más de 4,000 niños al año que no han sido adoptados están en mejores condiciones que los que   sí tuvieron la suerte de unirse a una familia adoptiva.

Ver las cosas en retrospectiva es muy fácil. Hoy vemos el milagro que es Apple, que por cierto, la existencia de un proceso que facilitase las adopciones lo hizo posible.   Pero ver las cosas a futuro demanda más esmero y cuidado. Pensemos por un momento que los diputados creyeron legítimamente o ingenuamente en el bienestar que podía traer aprobar esta ley en el 2006, pero hoy está claro que destruyó la institución de las adopciones, por lo que esperaríamos que den marcha atrás en tan dañina ley.

En los parlamentos los diputados discuten para aprobar y reformar leyes, pero pocas veces para abolirlas.  Por supuesto muchas veces hay intereses y beneficios creados alrededor de las leyes, y siempre una resistencia al cambio. Pero el cambio es innato al desarrollo, y equivocarse también es parte del progreso y de nuestra imperfección como humanos.  Por eso la importancia de incluir en nuestra constitución un artículo que diga: Los decretos Legislativos caducarán a los diez años de su emisión. Su vigencia se podrá prorrogar después de ocho años de estar en vigor. De esta forma se evita la acumulación de leyes inaplicables, obsoletas, redundantes, contradictorias o que hayan demostrado que son dañinas para la sociedad. (El ocaso legislativo es como se le conoce a la caducidad de las normas que emiten los parlamentos y estaba incluida en la propuesta de reforma constitucional que promueve la asociación proReforma en Guatemala).

Una de las razones del artículo 238 de Constitución Política de Guatemala

Es importante intentar interpretar, con la ayuda del sentido común, algunas leyes para ir formando un criterio, por supuesto siempre muy receptivos al análisis de otras personas.  Acepto que algunas leyes  son más complicadas de interpretar que otras, pero juzgue usted lo complicado o simple de interpretar esta parte de la constitución que habla del presupuesto;

Artículo 238. Ley Orgánica del Presupuesto.

b) Los casos en que puedan transferirse fondos dentro del total asignado para cada

organismo, dependencia, entidad descentralizada o autónoma, las transferencias de

partidas deberán ser notificadas de inmediato al Congreso de la República y a la

Contraloría de Cuentas.

No podrán transferirse fondos de programas de inversión a programas de

funcionamiento o de pago de la deuda pública.

La prohibición es clara y no hay mucho que explicar, lo que trataré es comentar  por qué la importancia de la misma;

La aprobación del presupuesto surge de un proceso de negociación entre el presidente y los diputados, en el cual el presidente presenta un plan de en qué se gastará los recursos, y para ganar adeptos en el congreso ofrece que parte de ese presupuesto será destinado a los distintos intereses  de los diputados, por ejemplo: una camino vecinal en Chuarrancho, un dragado del rio en Mazagua, mejoras al aeropuerto de Petén, destinar fondos para los conflictos agrarios, etc.  Y de todo esto los diputados ganan porque  llevan obras a sus electores principales.  El juego  entre el presidente y los diputados es de ceder, te doy obras para un grupo o para una región y tú votas a favor del presupuesto.

En este proceso, típico de la democracia representativa, hay un papel muy importante del liderazgo del  Presidente, pues debe convencer a los ciudadanos que es mejor asignar recursos al plan A que al B y también a los diputados, que sus proyectos deben esperar porque el propio es más importante para la nación.

Esta prohibición es la que obliga al ejecutivo a respetar los acuerdos. Porque es muy fácil convencer a los diputados que hay que reconstruir 3 puentes después de una tormenta y que para eso necesitamos un préstamo.  Pero si el presidente puede hacer con el dinero lo que se le ocurra, probablemente aumentará el sueldo a sus empleados o aumentara la partida de publicidad, cosas que no le autorizaría fácilmente el congreso. Y el puente no se construirá en el corto plazo.

Estas prohibiciones obligan a que exista una relación de pesos y contra pesos entre el Ejecutivo y el Legislativo.  La prohibición de no pagar gastos corrientes (salarios, alquileres, comidas, viajes, publicidad etc.) con deuda es de nuevo para que el legislativo obligue al ejecutivo a actuar con prudencia en el manejo del gasto y sobre todo, para que sea el presidente el que asumo los costos de sus decisiones.  Por ejemplo, si el presidente actual ofrece un aumento a los maestros, esto aumenta la popularidad del mandatario frente a este grupo, pero si su cálculo fue malo y no logra convencer a los ciudadanos de que paguen más impuestos, debe asumir el costo político y cancelar el aumento.  Por el contrario si puede endeudarse, le pasa el problema al siguiente gobierno.

Hay muchos ejemplos que nos ayudarían a ver lo importante de cumplir este artículo, pero también quiero resaltar el sentido político (a diferencia del sentido común) que amenaza las distintas prohibiciones claramente establecidas en la constitución.

El periódico en su nota  http://www.elperiodico.com.gt/es/20110922/pais/201350/   nos presenta dos escusas que los políticos han dado para defender las transferencia y que los ingresos por préstamos se utilicen para lo que mejor les convenga.

Primera:  “antes ya lo hicieron otros”.  O sea que este grupo de diputados y burócratas nos está condenando a hacer lo bueno y malo sin el más mínimo cuestionamiento.  Alfredo del Cid Pinillos, dijo que en 2010 el Legislativo aprobó un decreto similar en donde autorizó el traslado de fondos de inversión a programas de funcionamiento.   Segundo y mas más preocupante no es la falta de reflexión, sino la creatividad de estas figuras poco reflexivas que se animan a retar la constitución como el diputado Ovidio Monzon  quien según el peridicio dice: “El pleno es soberano, el pleno toma la decisión y la convierte en ley”   Cuando constitución existe para limitar la creatividad de los políticos.

Estos ejemplos nos ayuden a visualizar la importancia de vigilar a los políticos y su creatividad, y ser guardianes de las leyes, porque si bien es cierto necesitamos una reforma a la constitución, viviremos mejor si respetamos esta constitución y nos involucramos en entender la razón de las normas para exigir su cumplimiento y correcta aplicación.

Cristian Álvarez

Director

Filosofía enlatada con 120 personas…

Es curioso que desde que utilizo más frecuentemente el transporte urbano de la ciudad o como comúnmente le llamamos  “Las camionetas”,  logro observar las caras de ciudadanos de a pie, -como yo-, sin privilegios, sin grupos de presión, sin lobbies, sin banderas políticas, ni siquiera pertenencia a un gremio influyente de esta mal llamada Nación; En si, el grupo de ciudadanos que los enfermizos llaman la clase baja o el Pueblo.

Durante el transcurso de cada viaje en el que voy enlatado con otras 120 personas dentro de esos botes de basura públicos con ruedas, trato de leer y escudriñar en los rostros, en las conversaciones, en las miradas perdidas, inclusive, hasta en la “moda” urbana el verdadero sentir de esas personas.  Es increíble ver que la gente no le interesa el tema de “Nación”, “Soberanía”, “Sociedad”, “Ecología”, “Recursos Naturales”, etc.  Le interesan los precios de la canasta básica, de cuanto suben (o bajan) los precios de los servicios como “La luz” y “el agua”, de donde se compran cosas más baratas; En si: Su propia sobrevivencia.  Se interesan muchísimo por la violencia que es muy democrática en su ira que se ve reflejada en las miradas cristalinas de estos usuarios en esa ruleta rusa que es viajar en camioneta de A a B.

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Apuntes de Economía y Política No. 4

Apuntes de Economía y Política en su 4ta edición nos introduce al análisis constitucional, desde la óptica de los economistas.  En el primer artículo el Dr. José Luis Gonzales Dubón  nos explica como la economía es el intercambio de derechos de propiedad entre individuos, y el derecho se puede considerar desde algún punto de vista “vida humana Objetivada”.   Nos recuerda que el estado natural del ser humano es la pobreza, por lo que no hay causas de la pobreza, solo causas de la riqueza, y esta llega cuando las leyes son estables, es decir, no están sujetas al capricho de los gobernantes.

María Ximena Ordóñez, en el segundo artículo,  nos expone un interesante resumen de la historia constitucional de Guatemala. Nos cuenta que el inicio de la vida constitucional se remonta a las constituciones de Bayona y la de Cádiz, cuya vigencia en España se hacía extensiva a las Indias.  Nos cuenta que Guatemala en sus principios de vida independiente utilizó la figura de Senado para reducir los riesgos de tiranía. También en su vida constitucional ha sido parte de una federación de estados.  Ha tenido 10 Constituciones y más de trece reformas constitucionales en los menos de 200 años de vida independiente.

Según el Dr. Keith S. Rosenn, en ningún lugar del mundo existen constituciones más elaboradas y menos observadas que en América Latina.  Más de 255 constituciones en las 20 Repúblicas que llamamos América Latina es sencillamente una indicación de la enorme dificultad que tiene la región para regirse por un gobierno constitucional.

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Exploración en Xela “Cultura, Instituciones y Economía”

Cuando se oye hablar de Quetzaltenango, los que poco conocen esa región, habran oído historias sobre su multiculturalidad, sobre el orgullo de ser indígena, su capacidad productiva, su cultura, ubicación como un centro académico del suroccidente y noroccidente de Guatemala.  Los quetzaltecos son guatemaltecos que disfrutan de su departamento, y algunas veces a pesar de tener la oportunidad de ir a vivir a la ciudad de Guatemala, prefieren producir y prosperar en su tierra natal.

Personalmente he tenido la experiencia de organizar eventos académicos en Xela, promover el proyecto cívico ProReforma en varios municipios de Quetzaltenango, incluso he pasado 90 minutos de lo mejor compartiendo con la afición Chiva en el Estadio Mario Camposeco.   Estas experiencias me han confirmado la hospitalidad de los quetzaltecos, su espíritu de “echar pa’ lante” y su sentido de pertenencia.

Hoy viví una nueva experiencia académica en Xela y ésta fue organizar la 1era Exploración sobre el tema “Economía, Instituciones y Cultura”, al cual asistieron 19 académicos de Xela.    Esta sería la 1era Exploraciones que ha empezado a desarrollar el Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas con la colaboración de amigos del centro en Xela, busca profundizar en temas relacionados con Libertad, Economía y la relación de éstos temas con política y el actuar de los grupos en la sociedad.  Para ésto, el consejo de Cadep, decidió guiar el evento con la metodología socrática, la cual consiste en hacer parte activa del aprendizaje a los participantes, mediante asignar lecturas previas, para luego tener una discusión sobre las mismas, enriqueciéndose todos los participantes de los aportes de cada uno.

Para introducir a los participantes a la dinámica del aprendizaje activo, el evento inicio con una discusión alrededor de la siguiente pregunta. ¿Quién está a cargo de tu aprendizaje? ¿Qué es el profesor? ¿Cuál es la diferencia entre un aprendizaje estático y uno dinámico?   Luego de una reflexión sobre la importancia de cuestionar lo que dicen los textos, los profesores, figuras públicas, etc., dimos paso a platicar sobre la importancia de la escuela del Análisis Económico de las Decisiones Públicas (conocida en inglés como Public Choice) discusión que fue dirigida por Cristian Álvarez.  La discusión fue muy participativa y llegaron a la conclusión que no se puede confiar en los políticos, pero que son necesarios, por lo que se debe influir en que los ciudadanos participen de forma más activa en la elaboración de las políticas públicas y en la fiscalización de las mismas.

La segunda sesión abordó el tema de instituciones, en la cual Lester Echeverría dio una pequeña introducción sobre la teoría de Grupos y su eficiencia en la toma de decisiones. La discusión no se hizo esperar, sobre todo por parte de los abogados, quienes hicieron énfasis en el sistema jurídico para afianzar determinadas instituciones.

Durante el almuerzo, la charla siguió amena, y los temas giraron en torno a la importancia de la metodología, próximos eventos, que se requieren lecturas más profundas.  Y para terminar nuestro evento, Andrés Marroquín, guió la discusión sobre cultura y su importancia en el desarrollo. Los ejemplos guatemaltecos abundaron, las opiniones fueron muy diversas lo que ayuda a que todos los participantes sintieran un provecho especial de participar en el evento.

Andrés Marroquín finalizó la discusión con la siguiente frase: “no me gusta dejar una conclusión al finalizar, espero mas dejarles preguntas, retos intelectuales, y espero que este diálogo, les ayude a cuestionarse sobre lo que nos dicen o incluso lo hemos aprendido”

Después de este seminario, puedo agregar a las características de este Departamento, su riqueza académica,  su actitud de cuestionar lo que creen saben y muy importante, no detener su proceso de aprendizaje.