Una de las razones del artículo 238 de Constitución Política de Guatemala

Es importante intentar interpretar, con la ayuda del sentido común, algunas leyes para ir formando un criterio, por supuesto siempre muy receptivos al análisis de otras personas.  Acepto que algunas leyes  son más complicadas de interpretar que otras, pero juzgue usted lo complicado o simple de interpretar esta parte de la constitución que habla del presupuesto;

Artículo 238. Ley Orgánica del Presupuesto.

b) Los casos en que puedan transferirse fondos dentro del total asignado para cada

organismo, dependencia, entidad descentralizada o autónoma, las transferencias de

partidas deberán ser notificadas de inmediato al Congreso de la República y a la

Contraloría de Cuentas.

No podrán transferirse fondos de programas de inversión a programas de

funcionamiento o de pago de la deuda pública.

La prohibición es clara y no hay mucho que explicar, lo que trataré es comentar  por qué la importancia de la misma;

La aprobación del presupuesto surge de un proceso de negociación entre el presidente y los diputados, en el cual el presidente presenta un plan de en qué se gastará los recursos, y para ganar adeptos en el congreso ofrece que parte de ese presupuesto será destinado a los distintos intereses  de los diputados, por ejemplo: una camino vecinal en Chuarrancho, un dragado del rio en Mazagua, mejoras al aeropuerto de Petén, destinar fondos para los conflictos agrarios, etc.  Y de todo esto los diputados ganan porque  llevan obras a sus electores principales.  El juego  entre el presidente y los diputados es de ceder, te doy obras para un grupo o para una región y tú votas a favor del presupuesto.

En este proceso, típico de la democracia representativa, hay un papel muy importante del liderazgo del  Presidente, pues debe convencer a los ciudadanos que es mejor asignar recursos al plan A que al B y también a los diputados, que sus proyectos deben esperar porque el propio es más importante para la nación.

Esta prohibición es la que obliga al ejecutivo a respetar los acuerdos. Porque es muy fácil convencer a los diputados que hay que reconstruir 3 puentes después de una tormenta y que para eso necesitamos un préstamo.  Pero si el presidente puede hacer con el dinero lo que se le ocurra, probablemente aumentará el sueldo a sus empleados o aumentara la partida de publicidad, cosas que no le autorizaría fácilmente el congreso. Y el puente no se construirá en el corto plazo.

Estas prohibiciones obligan a que exista una relación de pesos y contra pesos entre el Ejecutivo y el Legislativo.  La prohibición de no pagar gastos corrientes (salarios, alquileres, comidas, viajes, publicidad etc.) con deuda es de nuevo para que el legislativo obligue al ejecutivo a actuar con prudencia en el manejo del gasto y sobre todo, para que sea el presidente el que asumo los costos de sus decisiones.  Por ejemplo, si el presidente actual ofrece un aumento a los maestros, esto aumenta la popularidad del mandatario frente a este grupo, pero si su cálculo fue malo y no logra convencer a los ciudadanos de que paguen más impuestos, debe asumir el costo político y cancelar el aumento.  Por el contrario si puede endeudarse, le pasa el problema al siguiente gobierno.

Hay muchos ejemplos que nos ayudarían a ver lo importante de cumplir este artículo, pero también quiero resaltar el sentido político (a diferencia del sentido común) que amenaza las distintas prohibiciones claramente establecidas en la constitución.

El periódico en su nota  http://www.elperiodico.com.gt/es/20110922/pais/201350/   nos presenta dos escusas que los políticos han dado para defender las transferencia y que los ingresos por préstamos se utilicen para lo que mejor les convenga.

Primera:  “antes ya lo hicieron otros”.  O sea que este grupo de diputados y burócratas nos está condenando a hacer lo bueno y malo sin el más mínimo cuestionamiento.  Alfredo del Cid Pinillos, dijo que en 2010 el Legislativo aprobó un decreto similar en donde autorizó el traslado de fondos de inversión a programas de funcionamiento.   Segundo y mas más preocupante no es la falta de reflexión, sino la creatividad de estas figuras poco reflexivas que se animan a retar la constitución como el diputado Ovidio Monzon  quien según el peridicio dice: “El pleno es soberano, el pleno toma la decisión y la convierte en ley”   Cuando constitución existe para limitar la creatividad de los políticos.

Estos ejemplos nos ayuden a visualizar la importancia de vigilar a los políticos y su creatividad, y ser guardianes de las leyes, porque si bien es cierto necesitamos una reforma a la constitución, viviremos mejor si respetamos esta constitución y nos involucramos en entender la razón de las normas para exigir su cumplimiento y correcta aplicación.

Cristian Álvarez

Director

Más deuda, ¿a cambio de…?

Ejecución de obras queda a discreción de diputados.

 El apoyo de algunas bancadas del Congreso de la República para aprobar la emisión de Q4 mil 500 millones en bonos tendrá su precio, ya que el uso Q320 millones en obras quedará a criterio de los integrantes de la Comisión de Finanzas”.

Estos son el encabezado e introducción de una noticia presentada en la edición electrónica de Prensa Libre del día 2 de mayo de 2010. (1) La nota claramente insinúa que para lograr los votos necesarios en el Congreso para aprobar dicha deuda hubo que dejar Q320 millones al manejo discrecional de los miembros de la Comisión de Finanzas del Congreso, la cual está integrada por diputados de distintas bancadas, de manera que los representantes de los partidos que conformaron la alianza se verán beneficiados en cuanto a poder decidir sobre el destino de dichos recursos.

Más allá de las consecuencias económicas de la deuda, me parece que lo más relevante es resaltar que realmente no hay criterios económicos o técnicos serios detrás del endeudamiento, sino más bien se observa que la decisión es el resultado de la colusión de intereses como las necesidades inmediatas de recursos que tiene el gobierno para financiarse durante este ejercicio y las ventajas que algunos partidos podrán tomar de disponer de una buena cantidad de recursos para obras programadas a su discreción.

Por ende, una conclusión lógica constituye comprender la necesidad de establecer límites constitucionales al endeudamiento público, el cual, como se ha visto, es actualmente muy propenso a ser utilizado de manera discrecional por parte de los políticos, sin tener realmente en cuenta las consecuencias para la población. 

Sin embargo, esto no sería suficiente. La Junta Monetaria, por ejemplo, autónoma solo en papel, es quien en primera instancia debe aprobar cualquier endeudamiento. Y mientras su integración siga siendo politizada, seguirá atendiendo los intereses de los políticos que la integran. Otro caso es el propio congreso, cuyos representantes realmente lo son pero de partidos políticos, no de electores. Ello particularmente por la forma en que son electos. De esa cuenta resulta muy fácil para los jefes de bancadas que suman mayoría negociar prácticamente cualquier acuerdo, pues los votos son, más que disciplinados, subordinados.

Al final se debe comprender que la solución no es más que una reforma constitucional sería, que realmente vaya a la raíz del problema. De lo contrario, seguiremos haciéndonos preguntas como ¿Más deuda, a cambio de…?

(1) http://www.prensalibre.com.gt/noticias/politica/Ejecucion-obras-queda-discrecion-diputados_0_254974549.html

Alejandro Baldizón