Predicciones de Nostramusos

(Prensa Libre, 26 de Diciembre del 2004)

  1. Los Gobiernos seguirán compitiendo con Santa Claus.
  2. Solo los delincuentes tendrán armas, pues la lucha para desarmar a los ciudadanos honrados continuará, para que los primeros no corran peligro cometiendo crímenes.
  3. Dios hizo un solo globo, pero a los antiglobalistas no les gusta el diseño del Señor y seguirán oponiéndose.
  4. La mayoría de las ONG seguirán timando a los incautos que las financian, no digamos a los políticos que las escuchan. También seguirán metiendo impunemente a su cuchara en todo, como si realmente tuvieran alguna representatividad y no fueran sin más el negocio de sus dirigentes.
  5. Los gobiernos del mundo seguirán haciendo tratados, como si fuesen los Gobiernos, y no las personas, quienes comercian.
  6. La democracia sin liberalismo seguirá decepcionando no solo a los latinoamericanos, sino a otros pobres.
  7. Los narcos seguirán apoyando a los puritanos en contra de legalizar las drogas, para que no baje el precio y se les acabe su cartel.
  8. Los de los derechos humanos seguirán amando a la humanidad y detestando a los seres humanos
  9. Los ecohistéricos seguirán oponiéndose a que los humanos dispongan de los recursos que Dios les brindó para su explotación y disfrute
  10. Los Dreyfuss guatemaltecos (los Lima) seguirán presos, mientras los asesinos de monseñor Gerardi seguirán en cócteles y fiestas. Porque siempre se necesitan chivos.
  11. Después de una adecuada investigación, los ecólogos nihilistas averiguarán qué quiere decir nihilista, y lo peor es que les va a gustar.
  12. La embajada de Islandia les quitará la vista a los jueces y funcionarios que se porten mal.
  13. El dióxido de carbono, ¿huy!, lo produce gente que respira aire. Por lo tanto, el Procurador de los Derechos Humanos pondrá letreros recomendando a la gente que se abstenga de exhalar el aire que inhala.
  14. El Presidente continuará sus viajes, para que su vice juegue a presi.
  15. La Corte de constitucionalidad demostrará su versatilidad teniendo cuidado de no sentar precedentes.
  16. La justicia social acabará de una sola vez con la justicia a secas, para estar al día
  17. El Cardenal va a emitir una carta pastoral explicando el problema de la balanza de pagos, con las recomendaciones pertinentes al Banco de Guatemala para que maneje la política monetaria con espíritu de sensibilidad social
  18. El Cardenal va a emitir otra carta pastoral en la que recomendará las tasas de interés que considere adecuadas.
  19. La conferencia Episcopal hará un profundo estudio, para establecer cuál debe ser el salario mínimo.
  20. La Conferencia Episcopal va a recomendar a la gente que no se meta en lo que no entiende.
  21. China seguirá demostrando que es el capitalismo y no la democracia lo que saca a los pueblos de la pobreza.
  22. El Banguat seguirá comprando dólares para financiar, con la compra de bonos, el déficit fiscal de los Estados Unidos. A eso se le llamará Acumulación de Reservas Internacionales.
  23. Rigoberta Menchú seguirá apantallando al mundo con sus fábulas, su gran imaginación y la ayuda de Chirac.
  24. Chávez se declarará presidente vitalicio democráticamente, por petición popular, con el apoyo de Castro y el visto bueno de Carter.
  25. Los Estados Unidos seguirá aprendiendo que agringar al mundo cuesta sangre.
  26. El DDT seguirá prohibido, porque es preferible que la gente se muera de paludismo a que los mosquitos o los parajitos se contaminen con esa sustancia.

¿Cuál sigue siendo el problema fiscal de Guatemala?

Cada año, con mucha tristeza por el futuro de Guatemala, he encontrado discusiones muy pobres sobre el tema fiscal, un debate en el cual, año con año se recoge más de lo mismo, que busca culpables donde no los hay, y sobre todo que desperdicia en cada elaboración una ventana de oportunidad política para redefinir el rumbo como nación.   Analicemos un poco el tema.

El actual gobierno desperdició la oportunidad en el 2015 de tener un presupuesto que se ajustará a sus propuestas de campaña, y así lograr un primer año de alta ejecución y dar resultados a la población, lo que le permitiría agenciarse de más capital político para empujar los cambios que el sistema necesita. Por el contrario el resultado fue una baja ejecución presupuestaria, sumado a una acelerada pérdida del capital político del presidente y prácticamente condenó al partido de gobierno a no tener oportunidades de ser competitivo en las elecciones del 2019. Resumen, se pierden las ilusiones que generó un presidente más y otro partido más que llegó a gobernar, el cual correrá con la suerte de sus anteriores.

Para el 2017 el actual gobierno basa su plan fiscal en dos ejes principales: el primero es fortalecer la recaudación fiscal, sin importar los excesos que pueda cometer la SAT y por supuesto sin un análisis de los daños que estos excesos están ocasionando a la actividad empresarial y al clima de inversión en el país. Esta presión fiscal le va dar ingresos en el 2016 y 2017, mientras que en el 2018 la falta de inversión y de certeza se empezará a sentir, aumentará la informalidad, disminuirá de la actividad económica con su respectiva disminución en los ingresos fiscales. El segundo eje es lo que llamaron un presupuesto participativo, y en su elaboración convocaron a la sociedad civil para que hicieran propuestas, y de esta idea resultó una larga lista de deseos, sin prioridades. El resultado de presentar un presupuesto que no tiene rumbo, al igual que en el 2016 deja a cada ministro a cargo de la dirección que le quiera dar a su institución, es un año más perdido, y a eso se debe sumar que esa lista abierta de deseos estará muy lejos de la realidad, generando nuevos focos de ingobernabilidad.

Los analistas están perdiendo la brújula y los políticos hace rato que la perdieron al apoyar un plan para que las empresas paguen más impuestos, (de forma justa o injustas) ya sea en el presente (reformando las leyes, como el secreto bancario)  o en el futuro endeudando más al país, pues insistir en cubrir o aumentar el gasto público no es el principal problema que afecta el desarrollo de Guatemala, sino la desviación, el derroche y robo de los impuestos por los gobernantes, pasados y presentes.

Es importante revisar los datos y la historia de los países que hoy son ricos. Ningún país del mundo ha resuelto sus problemas de pobreza, desempleo y bajo crecimiento, aumentando impuestos o aumentando la recaudación fiscal en relación con su Producto Interno Bruto.  Los problemas de la pobreza se resuelven incrementando la inversión, con la presencia de pequeñas, medianas y grandes empresas, las cuales huyen de los países con más impuestos y presiones fiscales, así como huyen también de la incertidumbre política y económica.

El plan presentado por el Director de la SAT para seguir persiguiendo empresarios, (buenos y malos), podrá ayudar a aumentar la recaudación fiscal, pero no ayudará al desarrollo económico y tampoco a los más pobres.

El presupuesto participativo de gastos presentado por el Ministro de Finanzas, cerca de los 79 mil millones, podrá ayudar a aumentar el gasto público como porcentaje del PIB (para alegría de algunos analistas) pero solo traerá desequilibrios fiscales que llevarán al gobierno a un nuevo endeudamientos sin posibilidades sanas de pago.  Los problemas de la ineficiencia del gobierno actual (y pasados también),  no son resultado de la existencia del grupo denominado “la línea”, que organiza la evasión o elusión fiscal, sino de un irresponsable e improductivo gasto público, que en nada apoya un mayor crecimiento económico.

Si en realidad un gobierno quiere ayudar al desarrollo de Guatemala, debe presentar planes para reducir el gasto público, aumentar su productividad, detectar sus desvíos, transparentar su destino y recuperar los recursos robados en el pasado.

La solución a los problemas de ineficiencia en el gasto público, déficit fiscal, deuda pública  y pobreza no está por el lado de mayores impuestos y controles fiscales a las empresas, sino en limitar los gastos de los gobernantes y establecer una mayor vigilancia en el uso de los recursos.  Es la desviación, el derroche y robo de los impuestos por los gobernantes lo que no nos permite romper el círculo vicioso de malas instituciones de justicia que da como resultado malos políticos y malas políticas públicas.

No es dando más dinero a los gobernantes que se solucionan los problemas de delincuencia, pobreza, violencia, desnutrición, mala educación, etc. es invirtiendo los ingresos fiscales, primero en más y mejores controles y luego en proyectos priorizados.

Cristian Álvarez
Director
Centro de Análisis de las Decisiones Públicas

Regresa el fantasma de la inflación a Guatemala

Según noticias de prensa de la primera semana de septiembre, la inflación interanual en Guatemala muestra números más elevados que en los últimos años.

Siempre hay más de una explicación para los fenómenos sociales y económicos y el aumento de precios no escapa de este tema. Hay explicaciones que van desde: con poco rigor académico, es decir que la evidencia no acompaña a la supuesta teoría, como decir que los precios suben porque los empresarios quieren ganar más o acaparan los productos. Otras como la “inflación de costos” que también es falsa, pero es más difícil de negar, pues suena lógico y hay evidencias que cuando un producto que es utilizado en muchos procesos productivos, como el petróleo o los salarios, suben de precio, los empresarios deben aumentar el precio de venta. Por supuesto al analizar una serie de datos de un periodo largo de tiempo nos demuestra la falsedad de la teoría, pues los salarios reales y nominales han aumentado constantemente mientras que los precios reales de muchos productos han disminuido.

La teoría que mejor explica la realidad es que la inflación es y ha sido un fenómeno monetario, es decir, que el aumento general y constante de los precios es respuesta a un aumento de los medios de pago, especialmente la base monetaria, es decir, los billetes y monedas que crean los bancos centrales. La emisión monetaria causa un aumento de precios.

Para entender la inflación en Guatemala hay que ver la historia. Para eso nos ayuda el siguiente cuadro:

Entrada blog 13 de septiembre

En los últimos 20 años la inflación ha estado cerca de 10% pero los últimos años ha mejorado a niveles cercanos al 5%, lo cual es positivo para la economía, pues fomenta el ahorro y disminuye las tasas activas de interés. Pero este 2016 están regresando las amenazas de un aumento de la inflación. Estas amenazas llegan en un mal momento para la economía nacional, pues a la inestabilidad política, jurídica y fiscal que en Guatemala ha aumentado dado los acontecimientos de la plaza en el 2015, la presión que la SAT está ejerciendo para aumentar la recaudación de impuestos y los casos judiciales contra ex políticos, políticos y empresarios, que encabeza la CICIG y un renovado MP, si bien es cierto que son los primeros pasos para enderezar el rumbo del país, no se puede negar que en el corto plazo generan un nivel mayor de incertidumbre, tanto económica, como política y jurídica. Y si a esta inestabilidad le sumamos el fantasma de regresar a inflaciones altas, el panorama para una desaceleración en el crecimiento económico se ve como una realidad para el 2017.

Siguiendo la teoría que la inflación es un fenómeno monetario, es decir, que es causado por un aumento en la cantidad de dinero en circulación, debiéramos investigar si es verdad que el Banco de Guatemala ha emitido más billetes y monedas. El Banguat tiene prohibido prestar dinero al gobierno central, lo que limita sus opciones de emitir nuevos billetes. Pero aún tiene una puerta abierta para emitir y es la política cambiaria y su propio gasto en funcionamiento, pues las pérdidas del Banguat no son pagadas con ingresos de impuestos.

En materia de política cambiaria, este gobierno se ha dado a la tarea de “defender” abiertamente la necesidad de aumentar el tipo de cambio, es decir, devaluar el quetzal. Lo anterior con la ilusión de aumentar el tipo de cambio y así mejorar la rentabilidad del sector exportados, buscando que esto genere una reactivación sobre todo en el sector agrícola.

Hazlit dice claro que la ilusión que genera la inflación dura muy poco, pues pronto los costos de producción también aumentan y las utilidades regresan a ser las mismas, lo que obliga rápidamente a los empresarios a aumentar los precios. Lo importante para el crecimiento económico son las utilidades esperadas no los precios de ventas, por eso la importancia de tener una inflación cero o cercana a cero. La ilusión que genera la inflación también la genera el tipo de cambio, pues aumenta en el corto plazo la expectativa de generar utilidades, pero pronto los costos suben y la utilidad regresa a ser la misma, pues los precios relativos se ajustan. Probablemente esta devaluación del tipo de cambio, en el largo plazo genera algún aumento en la rentabilidad de algunos exportadores, y la pérdida de rentabilidad de productores locales. Terminará siendo en el mejor de los casos un juego de suma cero, es decir, una trasferencia de riqueza de un grupo que no vende al extranjero hacia un grupo de exportadores.

Podríamos decir que suena bien aumentar el tipo de cambio, para mejorar y/o ayudar a una sector de la económica nacional, pero debemos preguntarnos como funciona esa ayuda, pues muchas veces el QUE suena muy bien pero el COMO complica llegar a los objetivos.

Como puede hacer el gobierno para lograr aumentar el tipo de cambio: es muy sencillo, debe comprar dólares y así aumentar la demanda de las divisas; y que hace con los dólares que compra, pues se acumulan en una cuenta del Banco de Guatemala que se llama Reservas Monetarias internacionales. En el cuadro siguiente se muestra que el gobierno en el 2016 ha comprado más dólares que en los cuatro años anteriores, y para hacer estas compras debe necesariamente inyectar quetzales a la económica, es decir, aumentar la base monetaria. Y este aumento es la causa de la inflación.

entrada blog 13 de septiembre01

También podemos revisar y comparar el balance General del Banco Central, http://www.banguat.gob.gt/inc/main.asp?id=120158&aud=1&lang=1 y al hacerlo vemos que la cuenta de Numerario Nacional paso Q 29,892 millones en julio del 2015 a Q 32,147 millones en julio de 2016, esto es un crecimiento de 7.54% en los billetes que circulan. Este aumento en la base monetaria, explica la inflación acumulada que estamos teniendo en Guatemala, la evidencia muestra de nuevo que si aumenta la base monetaria, habrá un aumento en la inflación. Crear una ilusión de tener un tipo de cambio por encima del real, comprando dólares que aumenten las Reservas Monetarias y al mismo tiempo aumentado los quetzales que circulan, esta generando lo que Hazlitt describe como el hechizo de la inflación.

Siguiendo con el análisis, la inflación es de los impuestos más crueles, (es un impuesto porque el Banco Central con el apoyo del gobierno nos impone la pérdida del poder adquisitivo de la moneda) pues afectan al 60% de la población más pobre del país.

De nuevo vemos que los errores económicos de no analizar las consecuencias de largo plazo y en todos los sectores de la economía, como recomienda Hazlitt que deben hacer los buenos economistas, nos conduce a una serie de políticas económicas erradas que benefician a unos pocos y perjudican al resto. Por ayudar una pequeña parte del país por un periodo corto de tiempo, (que es el sector exportado), estamos generando una inflación que afecta a los más pobres con el aumento de precios, y con la destrucción de sus pocos ahorros.

La razón por la que se esta generando inflación no la dice el Banco de Guatemala – BANGUAT- y es mejorar la rentabilidad de los exportadores, y que el precio de esta rentabilidad la paguen los más pobres.

 

Cristian Álvarez
Director de CADEP

Pilar Ceballos
Miembro de Consejo Administrativo de CADEP

Sobre los Sindicatos y sus abusos

México, en la época del PRI, fue un ejemplo de como las organizaciones minoritarias, se unen para mantener partidos o personas en el poder, pero poco a poco estas minorías van cobrando fuerza y se salen de control.  En los siguientes párrafos, copio escritos de Luis Pazos sobre como esas minorías, en el caso de México los sindicatos, construyen privilegios sobre esa relación perversa que se genera que para llegar a la presidencia se necesita, en democracia, sumar el apoyo de las minorías.

En 1928, Plutarco Elías Calles, admirador de Mussolini, funda el PNR, que posteriormente cambia de nombre a PRI. Hasta los años 70 el PRI prácticamente no tenía ciudadanos afiliados, solo sindicatos, centrales campesinas y grupos organizados, quienes les aseguraban votos a cambio de privilegios, subsidios, diputaciones o altos puestos en el gobierno federal. El sindicato de maestros, de Pemex, de burócratas, del Seguro social, de la Comisión Federal de Electricidad, de ferrocarrileros, la Central Nacional Campesina (CNC) y la CTM, entre otros grupos, intercambian prebendas, como el monopolio de decidir quién entra a trabajar en las empresas o instituciones gubernamentales, a cambio de subordinación y apoyo político. Los crecientes costos generados por los privilegios otorgados a los sindicatos y su progresivo poder hicieron insostenibles los gastos, pensiones e ineficiencias de esos grupos. Algunos se convirtieron en Frankensteins: sus creadores ya no los pudieron controlar.

El encarcelamiento de algunos líderes, como la Quina o Elba Esther Gordillo, no fue solo por corrupción, sino por enfrentar a sus creadores. Ese sindicalismo, todavía vivo en varias empresas estatales y sectores gubernamentales, es una de las causas de ineficiencia, pensiones excesivas y pasivos laborales impagables, que cada día absorben un mayor porcentaje del gasto público y hacen necesario que los ciudadanos productivos paguen más impuestos para mantenerlos.

La Administración Pública : ventas políticas del gobierno de transición

Si tú revisas la evolución de la administración de empresas (como ciencia), fácilmente observarás que su primera época “de oro” fue con una organización dominado por “órdenes y control”, donde sus organigramas eran muy verticales y existía poca o casi ninguna discrecionalidad en el actuar de los empleados. Puedes observar actualmente esta estructura en el ejército, la Iglesia Católica y el Organismo Ejecutivo.    Esta organización se caracterizó por ser muy rígida, mucha resistencia al cambio, lo que muchas veces fue parte importante del fracaso en empresas, las cuales no lograron ajustarse a las exigencias de sus clientes.

Dentro de ese sistema de administración vertical, existió también un abuso del concepto de comités, (se bromeaba que a un comité entraba un caballo y salía un camellos) los cuales contribuían a hacer engorroso la toma de decisiones.

Ambos conceptos, útiles en su momento, fueron superados por métodos más flexibles de administración, una organización más plana, con más discrecionalidad en los puestos y menos engorrosos los procesos de tomas de decisiones.  Lo importante es notar que la empresa privada, evolucionó pagando altos costos, pues el aprendizaje fue con pérdidas empresariales y desaparición de muchas empresas. Muchas veces el progreso tiene costos.

Esta idea que el progreso tiene sus costos, y que lo más caro o costoso es no progresar, nos debe servir como punto de partida para analizar el presupuesto 2016, o cualquier otro.  Menciono el del 2016, para el caso específico de Guatemala, porque hay un ambiente propicio para transformar al Estado, para reducir sus gastos de operación, pues la descarada corrupción y los pactos colectivos innombrables hacen ver que la administración, no solo del gobierno actual, sino de los anteriores esta de cabeza y debe enderezarse alguna vez.

Enderezar el presupuesto demanda cambios, demanda que los empleados van a sufrir rebajas en sus salarios, muchos van a ser despedidos, personas que viven de prestar servicios y vender bienes al Estado, van a quebrar o ver disminuir sus ingresos. Pero hacer esos esfuerzos es el único camino para enderezar el rumbo de la educación y la salud pública, es la única forma que lleguen carreteras a las comunidades más alejadas, será la única ventana de oportunidad para muchas comunidades de ver agua potable.  Mucho del progreso de los guatemaltecos depende que algunos grupos que hoy tienen privilegios paguen los costos al perderlos.

Debemos ver que la administración pública puede dar un viraje y enfocarse más en los consumidores, es decir los votantes, y menos en los usuarios del sistema, que son: los políticos, burócratas, proveedores del Estado, (incluso los presos, los abogados, los tramitadores, etc.)   Emprender esa búsqueda de mejora en la administración pública tiene costos que son necesarios pagar y solo así alcanzar mejores condiciones de vida para la mayoría de ciudadanos que vivimos en Guatemala.

La Administración Pública debe cambiar

Si tu revisas la evolución de la administración de empresas, como ciencia, fácilmente observarás que su primera época “de oro” fue con una organización dominado por “órdenes y control”, donde sus organigramas eran muy verticales y existía poca o casi ninguna discrecionalidad en el actuar de los empleados. Puedes observar esta estructura en el ejército, la Iglesia Católica y el organismo ejecutivo.

Esta organización se caracterizó por ser muy rígida, mucha resistencia al cambio, lo que muchas veces fue parte importante del fracaso en muchas empresas, las cuales no lograron ajustarse a las exigencias de sus clientes.

Dentro de ese sistema de administración vertical, existió también un abuso del concepto de comités, (se bromeaba que a un comité entraba un caballo y salía un camellos) los cuales contribuían a hacer engorroso la toma de decisiones.

Ambos conceptos, útiles en su momento fueron superados por métodos más flexibles de administración, una organización más plana, con más discrecionalidad en los puestos y menos engorrosos los procesos de tomas de decisiones.  Lo importante es notar que la empresa privada, evolucionó pagando altos costos, pues el aprendizaje fue con pérdidas empresariales y con desaparición de muchas empresas. Muchas veces el progreso tiene costos.

Esta idea que el progreso tiene sus costos, y que lo más caro o costoso es no progresar, nos debe servir como punto de partida para analizar el presupuesto 2016, o cualquier otro.  Menciono el del 2016, para el caso específico de Guatemala, porque hay un ambiente propicio para transformar al Estado, para reducir sus gastos de operación, la descarada corrupción y los pactos colectivos innombrables hacen ver que la administración, no solo del gobierno actual, sino de los anteriores esta de cabeza y debe enderezarse alguna vez.

Enderezar el presupuesto demanda cambios, demanda que los empleados van a sufrir rebajas en sus salarios, muchos van a ser despedidos, personas que viven de prestar servicios y vender bienes al estado, van a quebrar o ver disminuir sus ingresos. Pero hacer esos esfuerzos es el único camino para enderezar el rumbo de la educación y la salud pública, es la única forma que lleguen carreteras a las comunidades más alejadas, será la única ventana de oportunidad para muchas comunidades de ver agua potable en sus comunidades.  Mucho del progreso de los guatemaltecos depende que algunos grupos que hoy tienen privilegios paguen los costos al perderlos.

Debemos ver que la administración pública puede dar un viraje y enfocarse más en los consumidores, es decir los votantes, y menos en los usuarios del sistema, que son los políticos, burócratas, proveedores del Estado, (incluso los presos y los abogados, los tramitadores, etc.   Emprender esa búsqueda de mejora en la administración pública tiene costos que son necesarios cubrir para alcanzar mejores condiciones de vida para la mayoría de ciudadanos que vivimos en Guatemala.

¿Existe un problema fiscal en Guatemala?

Al leer una columna de Luis Pazos, decidí reescribirla aplicando las ideas a Guatemala.

Con mucha tristeza por el futuro de Guatemala me he encontrado con un debate muy pobre sobre el tema fiscal, un debate que recoge más de lo mismo, que busca culpables donde no los hay, y sobre todo que desperdicia una ventana de oportunidad política para redefinir el rumbo  en el tema fiscal.   Analicemos un poco el tema.

Los analistas están perdiendo la brújula y los políticos hace rato que la perdieron al presentar un plan para que las empresas paguen más impuestos, ya sea en el presente (reformando las leyes)  o en el futuro endeudando al país, pues cubrir o aumentar el gasto público, no es el principal problema que afecta al desarrollo, sino la desviación, derroche y robo de los impuestos por los gobernantes.

Ningún país del mundo ha resuelto sus problemas de pobreza, desempleo y bajo crecimiento, aumentando impuestos, o aumentando la recaudación fiscal en relación con su Producto Interno Bruto, sino incrementando la inversión y la presencia de grandes empresas, las cuales huyen de los países con más impuestos y presiones fiscales.

El plan presentado por el ministro de finanzas, Dorval Carias, podrá ayudar a aumentar la recaudación pero no ayudará al desarrollo económico.

Los desequilibrios fiscales que llevan a los gobiernos a endeudamientos sin posibilidades sanas de pago, no son resultado de la existencia de la LINEA que organiza la evasión o elusión fiscal, sino de un irresponsable e improductivo gasto público, que en nada apoya un mayor crecimiento económico.

Si en realidad el actual gobierno de transición quiere ayudar al desarrollo de Guatemala, el presidente Maldonado, debe presentar planes para reducir el gasto público, aumentar su productividad, detectar sus desvíos, transparentar su destino y recuperar los recursos robados en el pasado.

La solución a los problemas de déficit fiscal, deuda pública  y de pobreza no está por el lado de mayores impuestos y controles fiscales a las empresas, sino en limitar los gastos de los gobernantes y establecer una mayor vigilancia en el uso de los recursos fiscales, que es el principal problema que afecta al desarrollo.  Es la desviación, el derroche y robo de los impuestos por los gobernantes lo que no nos permite romper el circulo vicioso de malas instituciones de justicia que da como resultado malos políticos y malas políticas públicas.

No es dando más dinero a los gobernantes que se solucionan los problemas de delincuencia, pobreza, violencia, desnutrición, mala educación, etc. es invirtiendo los ingresos fiscales, primero en más y mejores controles y luego en proyectos priorizados.

El problema fiscal de Guatemala es la mediocre ejecución del gasto, y no la baja recaudación.  Debemos mejorar la calidad de los servicios públicos, reducir la corrupción y sobre todo, aprender que el estado solo puede gastar lo que le ingresa.

Los mitos fiscales detrás de la LINEA

El presupuesto de gastos de la nación parece que es intocable (lo que esta muy mal), así que no queda de otra que pensar en que hacer con el presupuesto de ingresos, el cual no tiene muchas opciones; reforma fiscal o deuda.

Hay quienes que se han creído esos datos exorbitantes de defraudación aduanera, y ven muchos ceros en las cuentas de los afamados miembros de la LINEA.  Y como contraparte, ven que al desmantelar esta estructura de defraudación, ese dinero aparecerá en las arcas del Estado, es decir, subirá la recaudación tributaria.   Yo tengo mis dudas sobre las dos cosas; primero no creo que sean tantos los millones defraudados y segundo, así como no veo esos millones en las cuentas de los hoy capturados, tampoco aparecerán en las arcas del estado.  Y a continuación mi explicación.

Supongamos que un furgón con producto por Q 100,000.00 paga un 20% de impuestos (IVA más algún arancel) esta mercadería puede entrar por el clásico contrabando que viene de Honduras o de México y pasar por las muy porosas fronteras de Guatemala, y digamos que estos contrabandistas cobran Q 5,000.00 por el furgón.  Existen ventajas de ingresar por las aduanas que domina la estructura de la LINEA, pues es más seguro el tránsito de la mercadería, el transporte más barato, y alguna otra.  Pero si cobran los Q20,000.00 (los impuestos legales) se hace rentable ir al contrabando tradicional, que no necesita de los favores de la LINEA. Las comisiones que se pagan por usar la LINEA son muy bajas comparadas con pagar los impuestos cabales.

La recaudación tiene otro problema; el contrabando que no pasa por las fronteras formales, sigue siento un porcentaje muy alto del consumo nacional, prueba de ellos es el tamaño de la economía informal.  Si la SAT presiona en las aduanas, suponiendo ya no existe la LINEA, se hará mucho más rentable el contrabando tradicional y el consumo de los productos que hoy no están pagando impuestos tendrán que subir de precio, dado que ahora pagarán, lo cual reducirá su consumo.  Por lo que la SAT no debe esperar que sus ingresos aumenten según ese mito de muchos ceros que se ha creando alrededor de los robos de la LINEA.

Por el lado de una mejor la recaudación no se ve muchas esperanzas.  Así que se viene una búsqueda desesperada por aumentar ingresos, la cual solo tiene dos opciones. La primera ir al Congreso a pedir deuda; hay que estar pendientes que el presupuesto de ingresos se apruebe junto con el de gastos, es decir, los prestamos que sean necesarios para cubrir ese déficit fiscal, de no aprobar los préstamos, el próximo gobierno deberá ir al congreso a solicitar su aprobación, teniendo desde el inicio, los nuevos diputados el “sartén por el mango”, lo que pone la negociación política en contra del ejecutivo.   Para superar una situación de estas es necesario experiencia en el intercambio de votos (roll roling).

También se ve una presión, una vez más, para una reforma fiscal, la cual buscará eliminar los efectos negativos de la que presentó el  Partido Patriota e intentará poner nuevos impuestos.

El panorama del presupuesto es gris, y la solución que beneficia al país es ajustar los gastos a la baja, pero eso no se mira.

Interuniversitario 2012


Hace diez años iniciamos un proyecto con más dudas que respuestas; cómo difundir el conocimiento agrupado en lo que hoy se conoce como Public Choice, Opción Publica, Decisiones Públicas o el Análisis Económico de las de Decisiones Públicas.

Diez años después, más que difundir ideas, hemos logrado con la ayuda de Decanos, Rectores y Directores de distintas universidades y facultades, generar un espacio interuniversitario de discusión, en el cual de forma honesta y sincera se debaten las distintas premisas, ideas, proyectos, ideologías, instituciones, etc. que diariamente se discuten en las aulas universitarias.

Los participantes; estudiantes de distintas universidades y facultades, tienen la oportunidad de conocer los campus de otras casas de estudio y poner a prueba sus conocimientos y paradigmas, reforzando algunos y modificando otros.

Como en años anteriores, hemos contado con el apoyo de todas las universidades para preparar y promocionar el evento con sus profesores y alumnos. Resultado de la comunicación con autoridades de las distintas universidades hemos desarrollado un programa de tres días, con tres sedes distintas; USAC, URL, UFM. El cual consta de 3 conferencias, 10 Panel Foros, 3 actividades en grupo y un coctel de clausura.

Los temas a tratar serán:
 El primer día en la USAC analizaremos la importancia del análisis económico de los sistemas democráticos; los avances y retrocesos económicos y sociales y su relación con la democracia.
 Con los conocimientos que aporta la economía al análisis de la democracia, pasaremos a analizar el tema de las instituciones, y cuál es su relevancia con la vida política y el desarrollo económico de la sociedad. Durante este segundo día analizaremos los fundamentos de la Economía Constitucional. Esto será en la URL.
 Y por último, con la UFM como anfitrión, utilizando los conceptos de los primeros días, cerraremos nuestro seminario conociendo la propuesta de algunos cambios institucionales.

Como en los nueve Seminarios anteriores, tendremos la oportunidad de compartir con conferencistas de mucho prestigio, tanto nacionales como internacionales. Este año estarán con nosotros 6 conferencistas internacionales y 27 nacionales, sumado a los 160 alumnos de diez universidades que serán el centro del evento.

Desde ya puedes reservar tu espacio a cadep-secre@ufm.edu

Por favor no me ayudes político

Al vivir de cerca la política en Guatemala, muchas veces pienso que James Buchanas y la escuela de Public Choice se quedan cortos al hablar de que el político NO es déspota benevolente, y qué primero pensará en sus intereses personales antes del bien común. Yo creo que la idea del bien común no es parte de su lista de prioridades, hay tantos compromisos adquiridos durante la campaña, favores futuros de campaña, complacer a la comunidad internacional, complacer a los nacionales. Tantas cosas y casos en qué pensar, que el futuro pareciera no tener agenda.

En Guatemala y claro muchos otros países, los políticos nos muestran que no sólo les importa más sus propios intereses que los del país, sino que constantemente actúan de forma destructiva para la sociedad, con poca capacidad de descernimiento, mucho sentido de corto plazo y un desprecio por toda institución y/o persona que se cruce por su camino.
Voy a juntar algunos ejemplos de las decisiones que los políticos toman en Guatemala: Situación A; si usted es empresario y no da factura, la multa comúnmente es el cierre temporal del negocio y la reincidencia se castiga con el cierre del negocio. En el congreso cada ley contra la evasión fiscal, busca que quien no paga sus impuestos según la SAT, la pena sea la cárcel inconmutable. Robarle al estado es comparado con matar a sangre fría o ser un reconocido capo del narcotráfico.
El Estado vive de los impuestos, y claro si no obliga el pago, pues no vive. Pero no se puede atacar y destruir la fuente de impuestos. Pareciera como que si los empresarios son los enemigos de los políticos.
Situación B; Para un partido político en formación, como LIDER o VICTORIA, si hace campaña anticipada, la multa es cancelación del partido. Son duros con la futura competencia. Pero para un Partido Político que ya existe y que hace campaña anticipada la multa es de ochocientos quetzales. Se imagina como tratan al resto, con brutalidad, y ellos mismos se ponen castigos de risa.
Esta injusticia tiene una explicación bien fácil, los políticos hacen las leyes pensando en ellos, sus beneficios, con el único nivel de análisis de que pueden ganar ellos y no más, cada vez aparece menos la pregunta, ¿será bueno para Guatemala?.
Imagínese usted lo que saldría de hacer una reforma a la constitución promovida entre los mismos políticos, no hay duda que el resultado sería la fuente de las injusticias. Por eso es bueno que recordar y aplaudir la forma como se presentó ProReforma, la cual la podría resumir como sigue: Proponer pocos cambios no negociables, luego se le explicaron al pueblo por medio de muchas reuniones, programas de TV radio, artículos de prensa, etc. Este esfuerzo estaba enfocado para que el pueblo votara a favor o en contra de los cambios, ya que no quería dejar los cambios políticos y jurídicos más importantes en manos de “políticos”. Es una diferencia muy importante. Nosotros los ciudadanos debemos amarrar a los políticos, y no dejar que ellos solos se amarren.