Coloquio de la Libertad, Barberena, Santa Rosa

-La meta de la educación es el avance en el conocimiento y la diseminación de la verdad.-John F. Kennedy.

La anterior misiva fue una de las tantas frases que rondaron en mi mente, al momento de estar participando del Coloquio de la Libertad, que se realizó por segunda ocasión en Santa Rosa.  El evento empezó a desarrollarse en un ambiente agradable y que motivaba a la participación activa de cada uno de las personas que participábamos de él; personas que, si bien es cierto, eran poseedoras de diferentes talentos, habilidades, dones, como gusten llamarle, pero al final todos llevábamos claro el objetivo que no era otro diferente a generar un debate y que con la opción de todos pudiésemos cimentar nuestra idea de libertad la misma que, sin temor alguno, debemos de expandir a más personas.

Toda la dinámica del debate la realizo el Licenciado Fernando Monterroso, o como él mismo se expresaba Monterroso San; enfatizándose en tres lecturas (enviadas y analizadas con anterioridad) que dirigían a la idea máxima generar un pensamiento crítico, capaz de reconocer no solo el problema que se genera dentro del marco socio-jurídico del país, sino también la desigualdad económica que predomina desde siempre, ah!, pero ¿Por qué enfocarme en el problema? ¿Por qué ser pesimista y observar siempre el lado malo?, es acá donde ingresa la magia del debate y donde sale a relucir las habilidades de los participantes, por qué no decirlo, del moderador también,  no nos quedamos en la únicamente problemática,  sino que también se nos motivó a buscar una solución, algo certero para cambiarlo y que aunque muchos quieran observar un despliegue de actos, y sucesos impresionantes, podemos empezar en nuestras comunidades, nuestros hogares, nuestras escuelas, universidades, en cualquier lugar al que vayamos, como bien no lo explicaban, un “ganar, ganar”, porque un juego que suma cero nos dejara en el mismo lugar. Hay tantas otras cosas que quisiera poder compartirles pero mejor les invito, a todos los ciudadanos responsables, con el cambio de nuestra patria, a ser agentes activos de cambio e involucrarse en actividades como la planificada por la Universidad Francisco Marroquín, a través de su Centro para el Análisis de las Decisiones Publicas (CADEP).

Colaboración

Yesika Roxana Rodríguez Jerónimo                                                                               Profesora de Enseñanza Media y Técnico en Administración Educativa.

 

Predicciones de Nostramusos

(Prensa Libre, 26 de Diciembre del 2004)

  1. Los Gobiernos seguirán compitiendo con Santa Claus.
  2. Solo los delincuentes tendrán armas, pues la lucha para desarmar a los ciudadanos honrados continuará, para que los primeros no corran peligro cometiendo crímenes.
  3. Dios hizo un solo globo, pero a los antiglobalistas no les gusta el diseño del Señor y seguirán oponiéndose.
  4. La mayoría de las ONG seguirán timando a los incautos que las financian, no digamos a los políticos que las escuchan. También seguirán metiendo impunemente a su cuchara en todo, como si realmente tuvieran alguna representatividad y no fueran sin más el negocio de sus dirigentes.
  5. Los gobiernos del mundo seguirán haciendo tratados, como si fuesen los Gobiernos, y no las personas, quienes comercian.
  6. La democracia sin liberalismo seguirá decepcionando no solo a los latinoamericanos, sino a otros pobres.
  7. Los narcos seguirán apoyando a los puritanos en contra de legalizar las drogas, para que no baje el precio y se les acabe su cartel.
  8. Los de los derechos humanos seguirán amando a la humanidad y detestando a los seres humanos
  9. Los ecohistéricos seguirán oponiéndose a que los humanos dispongan de los recursos que Dios les brindó para su explotación y disfrute
  10. Los Dreyfuss guatemaltecos (los Lima) seguirán presos, mientras los asesinos de monseñor Gerardi seguirán en cócteles y fiestas. Porque siempre se necesitan chivos.
  11. Después de una adecuada investigación, los ecólogos nihilistas averiguarán qué quiere decir nihilista, y lo peor es que les va a gustar.
  12. La embajada de Islandia les quitará la vista a los jueces y funcionarios que se porten mal.
  13. El dióxido de carbono, ¿huy!, lo produce gente que respira aire. Por lo tanto, el Procurador de los Derechos Humanos pondrá letreros recomendando a la gente que se abstenga de exhalar el aire que inhala.
  14. El Presidente continuará sus viajes, para que su vice juegue a presi.
  15. La Corte de constitucionalidad demostrará su versatilidad teniendo cuidado de no sentar precedentes.
  16. La justicia social acabará de una sola vez con la justicia a secas, para estar al día
  17. El Cardenal va a emitir una carta pastoral explicando el problema de la balanza de pagos, con las recomendaciones pertinentes al Banco de Guatemala para que maneje la política monetaria con espíritu de sensibilidad social
  18. El Cardenal va a emitir otra carta pastoral en la que recomendará las tasas de interés que considere adecuadas.
  19. La conferencia Episcopal hará un profundo estudio, para establecer cuál debe ser el salario mínimo.
  20. La Conferencia Episcopal va a recomendar a la gente que no se meta en lo que no entiende.
  21. China seguirá demostrando que es el capitalismo y no la democracia lo que saca a los pueblos de la pobreza.
  22. El Banguat seguirá comprando dólares para financiar, con la compra de bonos, el déficit fiscal de los Estados Unidos. A eso se le llamará Acumulación de Reservas Internacionales.
  23. Rigoberta Menchú seguirá apantallando al mundo con sus fábulas, su gran imaginación y la ayuda de Chirac.
  24. Chávez se declarará presidente vitalicio democráticamente, por petición popular, con el apoyo de Castro y el visto bueno de Carter.
  25. Los Estados Unidos seguirá aprendiendo que agringar al mundo cuesta sangre.
  26. El DDT seguirá prohibido, porque es preferible que la gente se muera de paludismo a que los mosquitos o los parajitos se contaminen con esa sustancia.

De una recesión a una depresión

(Prensa libre 29 de julio del 2002)

La operación fue un éxito. Lamentablemente, el paciente murió. La macroeconomía está bien.  Lamentablemente, la gente está peor.  Si acaso falta algo para matar la economía, se habla de subir los impuestos, las tasas de interés y de establecer nuevas burocracias con autoridad discrecional, que aumentarán la corrupción.

La cultura económica que sigue predominando en los círculos nacionales e internacionales (FMI y Banco Mundial)  no se ha despojado de los lastres conceptuales que consideran al Gobierno como el factor principal del desarrollo, manipulando la masa monetaria, las tasas de interés y de cambio, y desviando recursos de unas actividades a otras, mediante ocurrencias de fomento.

Quienes se educaron bajo el influjo de Keynes gustan de influir en la economía controlando la demanda, a través del medio circulante y de las tasas de interés. Si todos los precios están subiendo, consideran correctamente que el medio circulante es excesivo respecto a la oferta de bienes, y servicios, pero el Gobierno, en vez de recomendar que se eliminen los obstáculos que desincentivan la oferta de bienes y servicios  (la producción), disminuyen el medio circulante, para reducir la demanda. La macroeconomía, bien gracias;  el pueblo más pobre.

El equilibrio macroeconómico se puede lograr de dos formas: aumentando la oferta de bienes y servicios 8supply side economics (o reduciendo la masa monetaria (demand side economics). La primera solución es enriquecedora. La meta debe ser producir más y más eficientemente, pues en última instancia el problema que a todos preocupa es la pobreza, no se necesita ser sabio para saber que nuestras carencias se deben a que producimos poco. Es ahí donde debe ponerse la mayor atención.

La baja producción no es el resultado de siniestras fuerzas ocultas de  la naturaleza, sino de los múltiples obstáculos que, con una pretensión de conocimiento injustificado, se han establecido. 8ver, por ejemplo, el proyecto de ley “para la defensa de la competencia”… suena bien, ¿no?, o de las nuevas leyes propuestas, que sufrirán todos los que traten de producir cualquier cosa.  Y si para equilibrar la macroeconomía, encima se aumenta el costo del crédito (los interés y el costo de tener Gobierno (los impuestos), reduciremos aún más la producción. A medida que la producción disminuya, la situación tenderá a agravarse y nuevamente se recurrirá a medidas monetarias más restrictivas, disminuyendo más todavía la producción, hasta llegar al fondo del barril, como en Argentina. Esa es la manera de pasar de una recesión a una depresión.

Lo que en todas partes a resultado ser una medida contraindicada es el frecuente y brusco cambio de masa monetaria, cosa que agrega otro factor de incertidumbre. La cantidad en circulación debe mantenerse estable, no reduciría ni aumentaría frecuentemente, por motivos como “proteger” la tasa de cambio. Al fin y al cabo, y la economía –  y la tasa de cambio-  se ajusta a la cantidad de moneda en circulación, y poco se puede adivinar sobre las sorpresas subsiguientes en la economía real, cada vez que se la “ajuste”. Las tasas no deben ser manipuladas y distorsionadas por la Junta Monetaria, en la ingenua pretensión de saber más que el mercado.

Lo Importante es el bienestar de la población; el equilibrio macroeconómico no necesariamente lo refleja. Frecuentemente está plagado de errores y no incluye la vasta economía informal. Sin la interferencia del Gobierno, la economía siempre tendrá a estar – aunque nunca esté-  en equilibrio.

No se preocupen, por favor. Váyanse de vacaciones para que el paciente se recupere.

La termodinámica y las reservas

(Prensa Libre, 10 de abril del 2005)

Me informan que, según las leyes de la termodinámica, se gasta más energía en producir un galón de gasohol (mezcla de gasolina con alcohol), que la que el mismo puede proporcionar. Se consume más de lo que se ahorra, de manera que producirlo causa una pérdida neta, más consumo de combustible importado y más contaminación ambiental.

Como no está prohibido hacerlo, si la producción de gasohol fuese por si misma competitiva en rentabilidad, no se necesitaría una ley que de alguna forma cargase a los consumidores las pérdidas o las utilidades de los productores. Si una actividad es económica, no necesita, por definición, tecomates (fomento) para nadar.

La pérdida se pagaría con otro subsidio del consumidor al productor. También hay que considerar el aspecto moral de esas transferencias. Esperamos que el Congreso no imponga esa nueva carga a los ciudadanos.

Siguen las remesas preocupando, y con razón, a los exportadores, porque bajan el precio del dólar. Como aún no se ha derogado la ley de la oferta y la demanda (me contaron que le Procurador de los Derechos Humano interpondrá un recurso para que se declare inconstitucional), con el fin de evitar que baje su precio hay que aumentar la demanda de dólares. Lo más prudente es disminuir rápidamente los aranceles (los de automóviles por ejemplo) para fomentar las importaciones y convertir así ese tesoro, las reservas, en riqueza real.

Como este es un problema que afecta a toda Centroamérica, a todos conviene resolverlo. Por lo tanto, no debería ser un obstáculo convencer a los demás, ya que ahora no podemos resolver nuestros conflictos, si alguno de los otros países del istmo se opone.

No hay razón para seguir aumentando las reservas indefinidamente, pues estas son compradas con dinero nuevo, inflacionario, que no sale del aire: los habitantes transfieren al banco central un monto equivalente a la merma de su poder adquisitivo. No olvidemos que le Banguat no tiene mayores ingresos devengados por servicios: casi todo el dinero que gasta, lo crea, simplemente, a punta de algo de inflación.

¿Qué son las reservas? Son inversiones que el banco central, actuando con el poder otorgado por los ciudadanos, invierte en el extranjero. Esos recursos son dados en préstamos a Gobiernos extranjeros a bajo interés. ¿De dónde salieron? Nuevamente, solo pueden salir de una parte: del bolsillo de la gente, como cualquier otro impuesto solapado.

Las reservas han superado ya los tres mil millones, y siguen creciendo.  ¿A quién pertenecen? Pues  obviamente son de los dueños del banco central, es decir de usted, mías y de todos los ciudadanos. Algunos les llaman nuestro programa de ayuda para cubrir el déficit fiscal de los Estados Unidos. Por lo demás, no sirven para nada, aparte de para decirle al FMI que las tenemos pero aún para eso con la décima parte bastaría.

¿Qué haría un pueblo pobre con una cuenta de ahorro de más de tres mil millones de dólares, y una deuda de más de dos mil millones? No las pondría en circulación repentinamente, porque el precio de las divisas bajaría tanto que arruinaría todas sus exportaciones. Pero si puede pagar su deuda externa y liberar los ingresos fiscales de esa carga: Claro que necesitaría una mayoría de dos tercios de diputados para trasladar esos fondos al Gobierno central, pero como los diputados representan a los dueños de esa gran cuenta – quienes ya la pagaron de sus bolsillos – , seguramente cooperarían para dar semejante tesoro un destino más productivo

Hay cosas creativas que se pueden hacer sin causar la inflación del dólar: cosas que le rendirían al país mucho más que prestar ese dinero a los extranjeros.

Y a propósito ¿no es ridículo que, teniendo tantos dólares, sigamos vendiendo nuestra soberanía, aceptando dádivas del extranjero?

Bancas Centrales II

(Prensa Libre, 29 de mayo de 2005)

La principal función que se le asignó a las bancas centrales fue de mantener la “estabilidad” de los precios. En eso han sido un fracaso rotundo, comparado con la época de estabilidad de precios que había antes de que los Gobiernos asumieran el monopolio del dinero, cuando los precios bajaban, años tras año.

Se ha logrado establecer en confiables estudios que, sin las bancas centrales, no habrían ocurrido ni la gran depresión de los treinta ni las empobrecedoras y galopantes crisis  inflacionarias latinoamericanas, porque solamente pueden ocurrir cuando se prohíbe a la gente usar otro dinero que no sea la moneda de curso forzoso.

Es obvio que, si la gente pudiera escapar de la moneda que el Gobierno destruye, no habría inflación, porque las personas simplemente usarían otra. Precisamente para vedarles esa opción se impuso la histérica prohibición, ordenada a Ubico por los Estados Unidos, de tener oro y metales preciosos (excepto joyas y rellenos dentales). La situación que se creó fue tan ridícula que, hasta hace unos diez años, por orden del Banguat, se castigaba a los campesinos que, con palangana en mano, lograban sacar unas onzas de oro de los ríos, y también a quienes recuperaban plata en los desagües de los laboratorios fotográficos.

No olvidemos que la desacertada política del Banugat, en el manejo de lo que fue su monopolio de divisas, causó la crisis de los 80 en Guatemala, haciéndola incurrir en una deuda externa de unos dos mil millones de dólares.

Hoy el Banguat ya no es “dueño” exclusivo de las divisas ni tampoco puede prestarle dinero al Gobierno. Esas prácticas, dadas sus nefastas consecuencias, van desapareciendo en el mundo. En países como El Salvador ya prácticamente no existe la banca central, pues los salvadoreños dolarizaron su moneda y ya no hacen política monetaria.

En Guatemala todavía se interfiere en el mercado de divisas, distorsionando la realidad, so pretexto de crear estabilidad. La gente del Banguat pretende saber, mediante una formula arbitraria, cuál debería ser el precio del dólar, en vez del precio que fijan la oferta y la demanda del mismo. Para lograrlo, incurre en grandes pérdidas (ver el artículo de Jorge Jacobs, en Prensa Libre, el 12 de mayo). Cuando la formulita dice que el precio del dólar está muy bajo, emite nuevos e inflacionarios quetzales, con el fin de empujar su precio hacia arriba. ¡Después los “recoge”, distorsionando la tasa de interés! ¿Qué hace con los dólares, que ya sobrepasan los veinticinco mil millones de quetzales? Pues se los presta al Gobierno estadounidense o a otros bancos extranjeros, a bajísima tasa de interés. Y luego los llama reservas.

Imagine usted, apreciado lector, un país paupérrimo, que atesora dólares para prestárselos a países ricos. Imagine lo que podríamos tener a cambo de ese dinero. ¿Qué nos rendiría más, una supercarretera de costas a costa y frontera a frontera o las “reservas”?

Otra inusitada práctica del Banguat es que garantiza a los depositantes, si un banco particular llega a quebrar. Pero la banca central cuenta solamente con recursos del pueblo. Cuando a un negocio particular le va mal, los que pierden son los socios y los acreedores que voluntariamente le dieron crédito. Sería ridículo que se estableciera un impuesto para cubrir las pérdidas de negocios particulares. Pero eso es exactamente lo que hace el Banguat: por “magnificas razones”, le pasa las pérdidas al pueblo.

¿Qué contestaría usted si le preguntara, honestamente, si está dispuesto a garantizar con su dinero a bancos y a depositantes particulares? (Incidentalmente, la existencia de este tipo de garantía, copiada de los Estados Unidos, causó a ese país una de sus más desestabilizadoras crisis, la llamada “de los S & L”, en los 80).

Sin el engañoso ropaje “técnico”, el Banguat se quedaría sin tener qué hacer.

Bancas Centrales I

(Prensa Libre, 22 de mayo del 2005)

¿Será cierto que Dios creó las bancas centrales en el octavo día? Como las generaciones presentes nacieron en un mundo con banca central, no imaginan  cómo durante milenios, hasta el siglo pasado, pudo funcionar este sin banca central.

Difícilmente encontraremos en la historia del mundo un período de crecimiento sostenido como el transcurrido entre 1864 y 1914. Una época de prosperidad global sin bancas centrales. Hasta 1913 hubo muy pocos bancos centrales., pero hacia finales del siglo ya casi todos los países se habían puesto a la moda.

El siglo XX, de bancas centrales, trajo la gran depresión y crónicas inflaciones galopantes, como la de Alemania y las famosas de América Latina, con las consiguientes crisis de divisas. Antes de las bancas centrales, esas cosas simplemente no ocurrían en ese grado y con esa frecuencia, excepto en tiempo de guerra, porque entonces los Gobiernos manipulaban la moneda para obtener recursos en forma engañosa, en lugar de acudir a francos impuestos

Ese engaño opera así: el Gobierno emite moneda para cubrir sus gastos. Ese nuevo dinero en manos gubernamentales termina por empujar todos los precios hacia arriba, siendo la causa de que el pueblo pierda el poder adquisitivo equivalente a lo que efectivamente hubiera transferido, en forma de impuestos, al Gobierno. Dicen que dijo el economista Keyens: ”Ni una persona en un millón se da cuenta del truco”.

Esa deshonesta práctica que causó pobreza generalizada en continentes enteros no pudo haber ocurrido sin bancas centrales. Lo he confirmado en una encuesta privada y personal que continuamente llevo a cabo, preguntando a ex presidentes de esas organizaciones: ¿Podrían haber ocurrido tales desgracias continentales de no haber existido las bancas centrales entonces? La respuesta ponderada es, invariablemente, no.

A pesar de esa triste historia, quienes se ocupan de la banca central creen que sin ellos el mundo sería un caos; se creen indispensables. Eso se debe a que durante el siglo XX la enseñanza de la economía simplemente presupuso la existencia de la banca central. En consecuencia, a los profesionales del ramo nunca se les enseñó cómo opera un país sin ella.

¿Se enseña acaso que el dinero, la banca, las cámaras de compensación, el crédito, el interés, las cartas de crédito, las tarjetas de crédito y todos los instrumentos bancarios surgieron espontáneamente como fenómenos de mercado? ¿Sabrán que en los Estados Unidos los tres intentos de crear banca central estatal no tuvieron éxito sino hasta 1913, cuando se creó el Banco de la Reserva Federal (FED), como una empresa privada perteneciente a los bancos miembros del sistema? A los pocos años, causó el gran boom de los años veinte y la consiguiente gran depresión de los treinta. Durante el Gobierno de Hoover, a través de la FED se aumentó el medio circulante en 30%, en apenas tres años. No obstante ese y otros fracasos de la FED, y siguiendo la costumbre de copiar todo lo que se hace en los Estados Unidos por todas partes surgieron, en el continente y en el resto del mundo, las bancas centrales.

Hoy, como comentó Jorge Jacobs en su artículo del 12 de mayo en Prensa libre, las bancas centrales siguen innecesariamente empobreciendo a los pueblos, que con ingenuidad las consideran vacas sagradas. Como en lo personal no creo en teorías conspirativas, no me queda otra opción que considerar a las bancas centrales como producto de la falta de rigurosidad intelectual de la academia. ¿A quién pertenecen? ¿Qué son las reservas monetarias y para qué sirven? ‘¿Tiene la banca central derecho de obligarnos a garantizar los depósitos de otros y a cubrir las pérdidas de bancos privados? ¿Es la creación de dinero un impuesto escondido?

No se pierda el próximo episodio la semana entrante

Cómo darle trabajo a deportados de EUA

El gobierno de Guatemala al igual que al gobierno de México pueden hacer muy poco para influir en las políticas migratorias, y el trato que Estados Unidos da a nuestros compatriotas que  trabajan en tierras americanas o que sueñan con llegar a ellas.  Lo que si pueden hacer los gobiernos es impulsar políticas que atraigan más y mejores fuentes de empleo a sus países.
Luis Pazos
Para que la economía absorba el regreso de cientos de miles de mexicanos de Estados Unidos, y evitar que desempleados y subempleados traten de pasar la frontera para conseguir un buen empleo, que no lo pueden encontrar en México, es necesaria la derogación de leyes y reglamentos que obstaculizan la creación de empleos.

Muchos de los que regresan traen recursos para comprar  tierras y convertirse en pequeños propietarios, pero la incertidumbre de la propiedad en el campo les impide hacerlo. Se debe facilitar la compra-venta de ejidos, derogar leyes que exigen asambleas en las comunidades para validar su venta. Que cada ejidatario o comunero venda o compre tierras con la misma seguridad jurídica y procedimientos que en las zonas urbanas.

Cientos de miles llegarán de los EUA en busca de empleo, por lo que es necesario flexibilizar las leyes laborales y reducir cargas fiscales a los empresarios para incentivar y facilitar la creación de más empleos.

El exceso de cargas, reglamentaciones y de gravosas multas por cualquier falta administrativa, que generan corrupción, mayores costos de transacción en la apertura de empresas y en la contratación de personal, son de las principales causas de la baja creación de empleos en México. Es necesario simplificar la ley laboral, reducir impuestos y trámites a la generación de empleos legales para aumentar su oferta en el mercado laboral.

Los planes de aplicar impuestos a exportaciones hacia los Estados Unidos de productos mexicanos y de bajar los impuestos a empresas en los Estados Unidos de Trump, hacen necesario la reducción de impuestos a las empresas en México para darle competitividad a la inversión. Si Trump reduce los impuestos a empresas en EUA, el peligro no solo será que emigren empresas extranjeras que ya están en México sino que no lleguen más a invertir.

Facilidad y seguridad en adquirir propiedades en el campo, reducción de cargas fiscales y laborales a los creadores de empleos, son algunos cambios que deben iniciar el Ejecutivo a nivel reglamentos y los legisladores en cuanto a reformas y derogación de leyes.

No quedarnos en llamados a la unidad o a una negociación digna, y postergar reformas en el entorno legal interno, necesarias para amortiguar y contrarrestar las políticas anunciadas por Trump.

Gasolinazo, impuestos, corrupción y liberalización

Una explicación sobre el por qué de los cambios en los precios de la gasolina en México y del peligro de no corregir el rumbo.

Luis Pazos

Al inicio del actual gobierno se nos dijo que el aumento de impuestos era para cubrir el hoyo que dejó en las finanzas públicas la baja internacional del petróleo; hoy nos dicen que el aumento de precios de la gasolina es por el alza internacional del barril del petróleo. Baje o suba el barril del petróleo el mexicano paga más por el litro de gasolina que sus vecinos del norte, con un mayor poder adquisitivo.

No confundir la liberación del precio de la gasolina, que es un paso positivo, con el alto precio de la gasolina generado por la ineficiencia, exceso de prestaciones al personal sindicalizado, baja productividad, mala administración y corrupción en Pemex, vicios que no comenzaron con esta administración, pero se agravaron en los últimos cuatro años.

Antes, la mayoría de las gasolinas se producían en México, ahora importamos cerca del 70%. La balanza comercial petrolera es negativa. (Datos en el libro EPN: EL RETROCESO). Pemex ya no genera ingresos al gobierno ni dólares al país. Necesita subsidios para pagar el aumento irresponsable de su deuda y la compra de plantas chatarra por arriba de su precio de mercado.

La necesidad de cubrir cada año sus mayores gastos y los hoyos dejados por el saqueo de varios Estados, los llevan a sacar dinero de donde puedan. Los altos impuestos integrados al precio de las gasolinas son principal causa, no su liberalización, de que en México paguemos un mayor precio por la gasolina que en EUA.

En diciembre de 2016, en Texas el impuesto a la gasolina era del 17.9%, en California, 19.2%, en Guatemala, 29% y en México, con base en la gasolina magna, que representa el 80% del consumo, del 43%. Los altos impuestos, para cubrir los hoyos de la corrupción, el derroche y la impunidad en los últimos cuatro años, son las principales causas de los aumentos de precios de la gasolina y no una “responsable política de liberalización de precios”.

Necesitamos una responsable política de austeridad, endeudamiento, de combate a la corrupción y la impunidad a quienes han saqueado Pemex y los estados, causa primera de la necesidad de los gasolinazos.

 

Milton Friedman y Bob Chisteter

El pasado jueves 14 de febrero, nos visitó en las instalaciones de la Universidad Francisco Marroquin el señor Bob Chitester, quien trabajó con Milton Friedman para crear el programa Free to choose, el cual era un conjunto de documentales sobre las ideas de la libertad y su aplicación en varios aspectos de la vida, por ejemplo el económico.

Para los alumnos que participaron de la pizza party fue muy enriquecedor ya que la mayoría no conocían a profundidad estas ideas o esta faceta poco usual de este gran economista, ¿y que mejor manera de motivarnos a emprender el camino sobre las propuestas de Friedman, con un documental de éxito mundial?, quien además  logró influenciar a dignatarios como Margaret Tatcher.

Llamó mucho la atención las comparaciones sobre la competencia que enfrenta un trabajador de Amazon y un empleado del gobierno; en cual el primero tiene capacidad de ascender e incentivos para ser cada vez mejor en su labor, mientras que el segundo si no realiza algo que supere las expectativas, no pasa nada, es un persona que no tiene incentivos de servir mejor a los consumidores.

Esto y muchas cosas más fueron el tema de conversación con este gran personaje, pero  es solo una  pincelada de lo que se tiene pensado realizar este 2017 en el Centro de Análisis de las Decisiones Públicas.

Si deseas ver más fotos haz click aquí: http://cadep.ufm.edu/pizza-party-la-libertad-economica-excluye-incluye-las-minorias-caso-nueva-zelanda/

Colaboración

Laureen Rocio Godínez Barrios
Estudios Políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francismo Marroquín

Jurisdicción indígena: ¿una oportunidad o una amenaza?

Más de diez años discutiendo sobre si se debe reformar o no la Constitución y en esa discusión han existido propuestas como ProReforma, Usac, Asies, Url, entre otras. La propuesta más reciente que está en el Congreso toca un tema bastante confuso, el pluralismo jurídico. Con respecto a este tema se pretende incluir el derecho indígena como método alterno legítimo para implementar la justicia en algunos lugares del país. Dicha reforma puede ser vista y analizada desde varios ángulos; puede pensarse que el Estado no está siendo eficiente en impartir justicia en zonas del interior del país, por lo que las comunidades que allí residen se han visto en la necesidad de implementar sus propias reglas basadas en sus costumbre. Estas reglas, por lo tanto, se pueden considerar legítimas y utilizarse en casos de ausencia del Estado con previa elección de las distintas comunidades. Pero incluir el pluralismo jurídico en la Constitución también se puede ver como un intento de algunos grupos de ver sus intereses representados en el Estado. Independientemente de las razones por las cuales se crea que esta reforma debe de realizarse o no, hay que analizar bien las intenciones de los grupos que están pujando en el Congreso por ella y entender si esto es en realidad lo que el país necesita en el ámbito jurídico.

Es verdad que muchas veces el Estado no tiene los recursos o la capacidad para lograr que la ley impere en todo el territorio. Según Hans Hermann-Hoppe esto es consecuencia de que el Estado tenga el monopolio para la implementación de la ley y el orden, y en su opinión esto puede solucionarse creando leyes privadas. Lo anterior se logra quitándole el monopolio al Estado y permitiendo que distintas entidades privadas provean el servicio de la implementación de la ley y el orden. Por supuesto, estas entidades siempre tienen que cumplir con ciertas reglas generales para la convivencia pacífica en todo el territorio. Puede verse el derecho indígena como un intento para crear este tipo de entidades y así regular nuestra conducta en la sociedad; sin embargo, esto implicaría cambios no sólo con respecto al pluralismo jurídico sino también a cómo está conformado nuestro Estado.

Creo que esto no es la solución a la falta de justicia. Es responsabilidad del Estado velar porque se cumpla la ley y el Estado guatemalteco es claramente ineficiente para ello. El pluralismo jurídico complicaría más aún un sistema que, de por sí, ya es difícil de entender para la mayoría de los ciudadanos. Al entrar otro tipo de derecho en juego ¿cómo se va a decidir bajo qué derecho va a ser juzgada una persona? ¿cómo saber si un asunto le compete al derecho indígena o no? y ¿cómo equiparar los castigos y las sentencias de ambos derechos para que, sin importar en qué derecho sea juzgada una persona, ésta sea castigada de una manera justa?

El objetivo de la reforma debe ser otro; tratar de fortalecer el sistema jurídico y el Estado haciéndolos a ambos más incluyente en este sentido es clave. Es necesario lograr que impere la ley en todo el territorio y que las leyes sean más sencillas, para que nadie se sienta en la necesidad de crear leyes para defenderse solo.

Colaboración

Alejandra María Penagos Samayoa
Estudios Políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín